Nueva sede de la Corporación Andina de Fomento, con impronta propia

19/12/2018 | Actualidad

Nueva sede de la Corporación Andina de Fomento, con impronta propia

19/12/18 | Actualidad, Arquitectura, Ciudades, Destacados, Montevideo

Nueva sede de la Corporación Andina de Fomento, con impronta propia

19/12/18 | Actualidad, Arquitectura, Ciudades, Destacados, Montevideo

En el límite entre el centro y la Ciudad Vieja se inauguró la sede del Banco de Desarrollo de América Latina, una clásica esquina renovada.

La Corporación Andina de Fomento (CAF) – Banco de Desarrollo de América Latina es una institución financiera multilateral que apoya el desarrollo sostenible de sus países accionistas y la integración regional.

Constituido en 1970, está conformado por 19 países –17 de América Latina y el Caribe, España y Portugal– y 13 bancos privados de la región.  La Intendencia de Montevideo cedió a la CAF, para la construcción de su sede regional, el predio donde funcionó el viejo Mercado Central. El edificio se encuentra en la manzana comprendida por las calles Reconquista, Bartolomé Mitre, Canelones y Ciudadela, en la entrada sur a la Ciudad Vieja. Se invirtieron 42 millones de dólares en la obra, que incluye un complejo cultural con tres salas cinematográficas para Cinemateca, las nuevas instalaciones del bar Fun Fun y un estacionamiento subterráneo.

El estudio LAPS Arquitectos fue el responsable de llevar adelante la idea. Un edificio moderno que fusiona diversos usos en su espacio, fue el proyecto ganador en el marco de un Concurso Nacional de Anteproyectos convocado en el año 2012 por CAF Banco de Desarrollo de América Latina, la Intendencia de Montevideo y la Sociedad de Arquitectos del Uruguay. En esa instancia se presentaron 64 propuestas y el Jurado integrado por representantes de las instituciones mencionadas eligió para ser construida la propuesta de LAPS Arquitectos, estudio de arquitectura fundado en el año 2010 por los arquitectos  Carlos Labat, Pierino Porta, Nicolas Scioscia y Fernando Romero. Para este proyecto el arquitecto Carlos Labat fue el director del proyecto y Pierino Porta el director de obra.

Luego de la fase inicial de Anteproyecto, se desarrolló una etapa de ajuste en conjunto con CAF. En esa instancia se incorporaron modificaciones al programa original y hubo cambios en cuanto a los requerimientos del cliente. Posteriormente se desarrolló el proyecto ejecutivo con la participación de estudios de especialistas de primera línea en nuestro medio. En el año 2014 se realizó una licitación internacional para la construcción del edificio; la misma se desarrolló en dos etapas y resultó adjudicada la empresa Stiler S.A. Finalmente, en enero de 2016 se dió comienzo a la construcción del edificio. Luego de casi 36 meses de obra, hoy se encuentra en la fase de culminación. Hasta el momento ya inauguraron sus sedes CAF y Cinemateca. Resta se inauguren el histórico Bar FunFun y los estacionamientos de la Intendencia de Montevideo.

“En el llamado a concurso se planteaban requerimientos espaciales para la concreción de oficinas para la nueva sede de CAF, un complejo Cinematográfico, el Bar Fun Fun y áreas de estacionamiento privado y público. Por otra parte en el área de actuación se encontraba edificado el Mercado Central, el cual podía conservarse integrándolo al proyecto o simplemente demolerse. La topografía del lugar jugó un rol muy importante en la toma de decisiones. Quizá uno de los aspectos más importantes es la fuerte impronta urbanística que tenía el concurso. Ubicado en un lugar de la ciudad tensionado por ser borde entre la Ciudad Vieja y la Nueva, donde el cambio de tramas se hace evidente, y la necesidad de ordenar la zona con funciones específicas así como el espacio público, era imperativo para el lugar. Todos estos aspectos se tomaron en cuenta a la hora de tomar un partido arquitectónico”, explica Pierino Porta de Laps Arquitectos.

Todos esos usos se tradujeron en una separación espacial en dos volúmenes edificados: las oficinas que ocuparían el edificio existente del antiguo Mercado Central y una construcción nueva que albergaría los cines y el Bar Fun Fun. Esta operación se complementó con la generación de un espacio público entre ambos volúmenes, el cual denominamos Patio Urbano.

“A nivel del espacio público se generó un manto continuo de veredas y accesos que atraviesa y otorga continuidad espacial entre las distintas áreas abiertas y cerradas del complejo. La calificación de espacios desde la fachada sur del Teatro Solís hasta la calle Camacuá, genera una secuencia de áreas públicas de característica y diseño homogéneo pero de uso claramente diferenciado”, dice Porta.

El principal objetivo que se buscó con esta obra y la concreción de este proyecto es la revitalización de una zona que se encontraba degradada en gran medida por el estado edilicio y la situación de abandono del Mercado Central y su entorno inmediato. Este objetivo además se ve reforzado por el gran simbolismo de esta zona de borde y entrada a la Ciudad Vieja y potenciado por la presencia de edificios representativos como el Teatro Solís y la Torre Ejecutiva. En términos generales este edificio aportará un entorno urbano de calidad y será un soporte de actividades para la ampliación de la oferta cultural de la zona señalan desde Laps Arquitectos e indican además que una de las particularidades del edificio es que obtendrá la Certificación LEED en la categoría “Building Design and Construction”. Este aspecto llevó a tomar en cuenta una serie de consideraciones a nivel de diseño y construcción. Ejemplo de esto es la utilización de un alto porcentaje de materiales regionales o reciclados, la utilización de sistemas eficientes de aire acondicionado e iluminación y el uso de agua de lluvia recuperada para fines sanitarios y de riego.

El edificio tiene además una galería de arte que estará abierta al público, un auditorio para 209 espectadores, una sala de reuniones del directorio CAF y salas de reuniones para ejecutivos. En el subsuelo hay un estacionamiento privado con capacidad para 140 vehículos, áreas de servicio y un gran comedor para el personal hacia la calle Camacuá. En cuanto a Cinemateca, en planta baja se ubica el hall de acceso con previsiones para la instalación de una cafetería y las oficinas de Cinemateca Uruguaya. En el nivel superior se ubican tres salas de última generación con una capacidad total de 401 espectadores. En todas las salas se proyectará en formato digital pero en dos de ellas se podrá proyectar también en formato 35 mm.

En la esquina de Reconquista y Ciudadela abrirá sus puertas además el histórico Bar Fun Fun. En el subsuelo de todo este sector se construyó un estacionamiento subterráneo con capacidad para 130 vehículos desde el cual se podrá acceder a las salas de Cinemateca y que será administrado por la Intendencia de Montevideo. En cuanto al espacio público, toda la zona contará con sectores acondicionados para el esparcimiento como son la nueva semipeatonal Camacuá-Bartolomé Mitre, la plaza Golda Meir enfrentada a la Rambla Sur, la plaza de acceso al estacionamiento público que da hacia la calle B. Mitre y las nuevas veredas terminadas con baldosas graniticas y equipadas con vegetación e iluminación. Corona toda esta serie de espacios abiertos el patio central acceso común a todo el conjunto, equipado con bancos, vegetales e iluminación.

Sobre las características arquitectónicas del proyecto y el sello que el estudio le dio a esta obra, Laps Arquitectos señala que “como toda obra de esta envergadura y por su locación tan significativa en la ciudad, consideramos que no va a pasar desapercibida. Estamos muy satisfechos con el resultado logrado y esperamos que el edificio pueda convertirse en una referencia a nivel urbano. En cuanto al sello no es fácil imaginar a nuestro estudio con un sello particular que lo identifique. Incluso, en proyectos de esta escala, en general se hace muy difícil encontrar el aporte experimental y toma mucho más relevancia la solvencia técnica y los grandes trazos a la hora de la toma de decisiones. Si tuviéramos que aventurar un rasgo característico de nuestra arquitectura, es la búsqueda de formas simples, con líneas puras, no cargada de detalles y con un interés particular por el rol que tiene la envolvente en el diseño global. A su vez el programa arquitectónico o lo que serían las actividades que nutren de función al edificio son un aporte fundamental en la toma de decisiones. Ejemplo de ello es la clara separación de las oficinas y los cines; un programa fue dispuesto en un volumen mayoritariamente vidriado mientras que el segundo se dispuso en una contundente caja de hormigón”.

“Nos abocamos a esta obra con el afán de lograr el mejor producto posible. Hoy, con el edificio terminado, entendemos que la visibilidad y la calidad lograda nos abrirán oportunidades de desarrollar otros proyectos importantes” explican los arquitectos involucrados en este nuevo espacio de la ciudad.

 

 

 

 

 

Fuentes: Laps Arquitectos, Concursos Fadu, Caf, IMM, Universal
Por: Gaby Viera
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