Stratolaunch: El proyecto de alto vuelo de Paul Allen

25/06/2017 | Actualidad

Stratolaunch es el proyecto de Paul Allen (socio fundador de Microsoft junto a Bill Gates) para desarrollar el mayor avión del mundo que lanzará  cohetes y satélites al espacio. Aunque aún no finalizado, la aeronave fue liberada de su hangar en el desierto de Mojave  en California  para dar un paseo para la prensa, el pasado 31 de mayo.

Burt Rutan y Paul Allen

Stratolaunch Systems fue fundada en 2011 por Paul Allen en el marco de su empresa de aviación Vulcan aerospace, para desarrollar plataformas de lanzamiento de cohetes y satélites en vuelo (LEO Low Earth Orbit), sustituyendo la clásica torre vertical como la de Cabo Cañaveral, llevándolos entre sus fuselajes. La ventaja del sistema horizontal y en vuelo es la reducción de costos y combustible, generación de menor basura espacial, y más flexibilidad para la agenda de lanzamientos, lo cual aceleraría los avances en tecnologías e investigaciones.

Lo llaman “The Roc” y en realidad es un carrier de órbita baja conformado por dos naves de 72m y una envergadura de 117m (mayor a un campo de fútbol) y 15 m de altura. El fuselaje derecho es para tripulación y el izquierdo para sistemas operativos. Con un peso de 325 toneladas, (incluyendo 100 de combustible)  puede despegar con una carga de hasta 250 toneladas adicionales que libera al llegar a una altura de unos  9.000 metros. Impulsado por 6 turbinas reutilizadas de 2 jets 747-400,  y contando con un tren de aterrizaje de 28 ruedas,  el resto de los componentes son suministrados por la empresa Scaled Composites de su amigo el Ingeniero Burt Rutan. Rutan fue quien también desarrolló la SpaceShipOne, de Virgin Galactic, el primer vehículo comercial que completó un vuelo suborbital en 2004, indicador de que detrás de este proyecto no solo hay sueños sino experiencia.

 

El costo inicial del proyecto,  cuando se lanzó en 2011 fue estimado en 300 millones de dólares, si bien no se actualizaron las cifras recientemente. Los detractores (siempre los hay) argumentan que no es económico desarrollar una nave tan colosal para lanzar microsatélites , o que no divulgan un plan comercial detallado. Dudan de la viablidad del proyecto ya que es recién en 2019 cuando está programado el primer viaje.

Desde que Allen lanzó su idea en 2011 varios emprendimientos en el tema han tomado fuerza: Space X de Elon Musk, Blue Origin de Jeff Bezos, o Virgin Orbit de Richard Branson entre muchos otros,  están haciendo cada vez más cercano y accesible el acceso a vuelos espaciales. El uso de los mismos ya no para turismo sino para posicionamiento de satélites más pequeños aunque en mayor cantidad hace más accesible la tecnología en la vida diaria a nivel global, y es la causa por la cual los pioneros en cambiarnos la vida con el acceso a la innformática a nivel doméstico, lo son también en esta nueva era.

Como muchos de su generación, tanto Allen como Branson o Bezos, crecieron en la era Apolo, admirando a Buzz Aldrin  o Neil Armstrong, muchos consumieron ciencia ficción y trabajan para revolucionar el mundo en formas similares.  Como anécdota está la mención de Allen en sus memorias de cómo de niño intentó propulsar el brazo de una silla Aluminum, empacándola con polvos de sulfuro y magnesio, y lanzándola desde una cafetera a presión, cuestión que no prosperó.

Cuando el transporte espacial sea de rutina, la innovación acelerará en formas inimaginables: es lo que tienen las nuevas plataformas; cuando la sociedad las adopta y generaliza haciéndolas más económicas impulsan a otros visionarios y empresarios a generar nuevos conceptos.

https://youtu.be/BEHIv08Eh_8

Como dicen por allá “you can never dream too big”

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