Viaje a un pasado de gloria en el Neon Museum de Las Vegas

20/01/2019 | Actualidad

Viaje a un pasado de gloria en el Neon Museum de Las Vegas

20/01/19 | Actualidad, Ciudades, Destacados, Los Angeles, Lugares

Viaje a un pasado de gloria en el Neon Museum de Las Vegas

20/01/19 | Actualidad, Ciudades, Destacados, Los Angeles, Lugares

Para amantes del diseño gráfico, instagrammers, y objetos vintage, un destino a agendar, a medio camino entre el concepto de museo y desguasadero:  el Neon Museum de Las Vegas es una alternativa si quiere alejarse por un rato de los tragos, las luces y las escenografías ostentosas.

Fundado en 1996, The Neon museum es una organización sin fines de lucro dedicada a coleccionar, preservar (?), estudiar y exhibir los signos icónicos de las vegas para fines educacionales, artísticos y culturales.

Así, el destino final de muchos de los carteles emblemáticos de la ciudad es este escueto terreno, donde se organiza en forma muy precaria, casi contrastante absolutamente con la inversión omnipresente en la ciudad, todos los carteles bajados, en desuso que han ido sustituyéndose a lo largo de los años. Una línea de tiempo relatada con guías que explican el origen e historias de muchas de las piezas.

Una constante en los orígenes de lo que puede apreciarse es el haber sido fabricado por la empresa Yesco, proveedor en ese entonces y aún hoy (aunque ahora trabajan con otras tecnologías) de mucha de la señalización que es característica y predominante en la ciudad. de hecho las marquesinas se almacenaron muchos años en depósitos de sus instalaciones. La empresa, que el próximo año celebra 99 años de vida fue fundada por Thomas Young y es la responsable entre otros, del famoso cartel de bienvenida de Las vegas, y es contratista de señalización por excelencia en la costa oeste de USA.

El lugar es informal, caluroso si le toca verlo al rayo del sol un día de verano, desprolijo, y con poca infraestructura, sin mencionar que el estar al aire libre, a pasos del desierto debe acelerar la destrucción de las piezas exhibidas. Sin embargo para muchos exploradores puede significar también un viaje en el tiempo, una locación mágica que remite a historias y entretenimiento de hace 50 años, inspiración para artistas o diseñadores.  De noche el lugar se ilumina y es tal vez más atractivo.

Un pasatiempo obligado del lugar es buscar letras del nombre de cada uno, sacarles fotografías y luego ensamblarlas digitalmente para crear un recuerdo del momento.

Un tip de visitantes: Debe recorrerse el lugar siempre acompañado del guía, (hay tours cada media hora) pero si se coloca al final del grupo, podrá sacar fotos de los sectores sin gente alrededor.

Definitivamente el material hubiera merecido una instalación con otro órden, recursos de exhibición y diseño de la experiencia que muy bien dominan en ese mercado, pero parece que, como las mismas marquesinas, el lugar permanece atrapado en el tiempo entre un pasado de gloria y un presente que intenta rescatarlos del olvido.

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