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TangoTex es el nombre del espectáculo con que la diseñadora Ana Livni agasajó a sus clientes y al mundo de la moda local, celebrando su 15º  aniversario como marca de culto y dejando en claro el por qué ha sido la pionera del sector en nuestro país.

Representante de una generación bisagra entre la alta costura y el diseño industrial o de autor, entre los modistos de los años ´80 como Oscar Alvarez, José Nicolau o Walter Otegui y la generación posterior ya educada en los múltiples institutos de formación en áreas de moda o textiles que existen ahora en el país, ha forjado una trayectoria sólida y diferencial basada en valores de slowfashion, sostenibilidad y cuestionamiento a una industria donde los cambios y rotaciones son moneda corriente. Una generación que debió lidiar con el cierre de tradicionales industrias textiles en el país y la ausencia de propuestas para insumos de calidad a nivel local.

Ana Livni y Fernando Escuder (pareja en la vida y en el trabajo) son Diseñadores Industriales egresados del Centro de Diseño Industrial (hoy EUCD), y de un posgrado Mercosur Design con Polimoda Florencia que siempre han apostado a la identidad local, la colaboración con artistas y colegas, a la filosofía del trabajo manufacturado de alta calidad conceptual y material.

Las piezas del atelier Livni tienen varias cualidades que hacen trascender la grifa: una identidad transversal a colecciones basada en estampados de creación propia sublimados con diferentes texturas, una atemporalidad que trasciende temporadas y hasta generaciones, y el ser aptas para todo tipo de edades.  Sumado al uso de materiales nobles como lanas afieltradas o estampas abstractas que aportan modernidad a piezas básicas, son las cartas de juego con una identidad propia y elevada con respecto al universo de moda local.

Conversamos con Ana unos días después del evento, en su local de la calle 25 de mayo, un espacio reflejo de las prendas que contiene: con una base de materiales tradicionales  de baldosas hidráulicas  o techos con bovedilla pero intervenido de forma contemporánea: una puerta que lo diferencia desde la vereda y enormes piezas de esculturas textiles impresas con su característica técnica. Una enorme mesa de dibujo central deja en claro los antecedentes familiares  y el respeto por un know how fruto de experimentación en épocas pre digitales.

Nos cuenta sobre el proceso de gestión de un Estudio con premisas claras y las dificultades comerciales habituales de cualquier empresario, la creación de caminos para captar distintos mercados, la búsqueda de proveedores e insumos calificados, y la concepción y desarrollo de un evento como Tango Tex

_¿Cómo concibieron el espectáculo?

Hace casi 2 años que estamos trabajando en ésto directa o indirectamente. El proceso insumió múltiples gestiones con sponsors, el Teatro Solís,  el armado de un equipo que reflejara el objetivo de excelencia que nos habíamos trazado para poder superar expectativas que en nuestro caso eran altas.

_ ¿Cómo hicieron la gestión para buscar el apoyo de capital para concretarlo?

No queríamos tener un montón de sponsors ni tampoco lo permitía el teatro que es bastante estricto con esos temas. Fue posible gracias a HSBC,  L´Oreal, Altavista y los Fondos de Incentivo Cultural. Todo eso implicó presentaciones, presupuestos, reuniones y ajustes que fuimos desarrollando en el proceso.

Además de la parte comercial, en lo creativo estuvimos 6 meses trabajando concentrados exclusivamente para ésto con un equipo de gente que entendimos era la idónea para armar una colección solida, pensando en la historia. El ultimo mes casi que cerramos para dedicarnos de lleno al desfile, lo cual hasta financieramente es una decision importante.

_ ¿Cuántas piezas hicieron?

Casi 200 piezas, 60 pasadas.

_ ¿Cómo estaba integrado el equipo y qué rol cumplía cada uno? 

Yo soy la más visible a nivel de proyecto y  gestión comercial, pero intervinieron quienes mejor nos interpretaron y con quienes teníamos confianza en un know how de superación de estándares. Fernando  está siempre en el área de los estampados. Clara Aguayo que trabajó acá y ganó Lumina (hoy con su propia marca) nos ayudó en la parte de moldería, Matilde Pacheco, otra ganadora de Lúmina en la parte de carteras de cuero, (De hecho, tenemos varias ex colaboradoras ganadoras de Lúmina) .

Los zapatos son de La Petite Compagnie, y Cindy Kleist con los accesorios, cuyos diseños copian estampas de la ropa o se inspiran en ella.

Todos fueron desarrollos hechos para el atelier y ya están exhibidos para la venta en nuestro local.

Luciano Supervielle armó la música también acorde a nuestras ideas,  las proyecciones, y en consonancia con la coreografía de Carolina Besuievsky.

La escenografía fue de Beatriz Arteaga que se lució con la iluminación de Sebastián Marrero.

_ ¿Qué recepción tuvo en la gente? 

Fue increible, el público se fue habiendo vivido una experiencia que no es de todos los días. Hubo todo tipo de mensajes y felicitaciones, un lindo reconocimiento a ese esfuerzo,  incluso cartas a mano agradeciendo!

_ ¿Dónde compran habitualmente los insumos y las telas?

Es un mix, hay de acá y de afuera que contactamos a distancia y nos hacemos con materiales que igualmente intervenimos luego con nuestros estampados. En materia prima lanera hemos trabajado con todas las grandes fábricas cono Paylana pero ya no podemos contar con eso, la cancha tiene otras reglas y hay que adaptarse.

_ ¿Cómo ves la mano de obra en esta industria?

La mano de obra es una lucha permanente, un verdadero trabajo de hormiga, primero te dicen “No se puede” y luego de cierta evangelización o educación, podemos llegar a entablar una conversación con resultados, aunque no exenta de dificultades. Por eso también comenzamos a hacer muchas cosas acá en el taller, como forma de tener un control más afinado de los procesos. Puede decirse que de esa dificultad surgió mucho de nuestro lenguaje como marca.

_ ¿Cuántas personas trabajan acá?

Somos 4 personas estables y luego tercerizamos según las colecciones.

_ ¿Cual es el target habitual y cómo son las ventas locales o al exterior?

No le vendemos a teenagers, sino a gente que lleva algo con seguridad, es consciente de la diferenciación que supone, y quiere ese factor de carácter en su guardarropa. Sobre todo extranjeros viviendo acá o afuera.

Vendemos al exterior a través de nuestro sitio o de Etsy, se les pide las medidas, se confecciona, envía por DHL y se cobra por Paypal y todo funciona a la perfección, sin reclamos por el momento.

Las ventas en el exterior no son una proporción alta de nuestras ventas pero tienen mayores márgenes y visibilidad: van a Australia, Alemania, gente que te muestra su casa como vive son artistas o gente que viaja e interactúa en distintos ámbitos donde también se muestra lo que hacemos, es una vidriera importante y una fuente de nuevos clientes. Esas personas tienen acceso a millones de marcas y te eligen a vos!

Las prendas cuando se van del país son como mensajeras, cuentan una historia y transmiten cosas.

_ ¿Frecuentan ferias o eventos internacionales?

Lo hicimos como rutina durante 4 o 5 años con apoyo de Uruguay XXI que financiaban parcialmente los stands. Hicimos promociones en el exterior especialmente en USA y posicionamos ventas en determinados lugares hasta que cambiaron las reglas  beneficiando a los productores locales y afectando a los globales. Lo mismo que paso con Argentina. Todo vuelve pero hay que manejar equilibrios.

Con Europa llegamos a vender en Colette, una tienda multimarca en Paris, a través de una representante que después dejó de operar y perdimos el vínculo. Cada mercado implica un conocimiento profundo de particularidades que hay que dominar  y con gestiones que a veces con infraestructuras chicas no pueden abarcarse adecuadamente.

En Estados Unidos vendimos a una tienda que manejaba piezas de autor y luego algunas particulares. Ahora nuestro objetivo es el mercado chino que en su nicho de alto poder adquisitivo buscan productos originales. Estamos trabajando para eso y evaluando el formato con que podemos llevar valor agregado uruguayo a las antípodas estableciendo una relación estable.

Vamos a hacerlo de una forma sólida cuando tengamos algo para decir y podamos movilizar una cadena comercial fluída.

_ ¿Sentis que el mercado esta agotado acá o no necesariamente?

No siento que esté agotado. Hay que llegarle al público de varias formas y por eso es bueno que existan formatos como Mo week para los diseñadores locales. A la gente tenés que concentrarle la propuesta como en un shopping: algunos se mueven a buscarlo pero otros no salen de los mismos circuitos habituales.

_ ¿Cómo ves la evolución de la moda local?

En estos 15 años de trayectoria hemos visto surgir y desaparecer varios nombres, muchos de ellos con grandes apuestas iniciales pero no han podido sobrevivir mas de dos años a muchos factores que van más allá de un desarrollo de imágen y la instalación de un local, incluso en shoppings. Por un lado está el negocio de la moda, gente que ve un nicho y lo explota comercialmente en forma reiterada, pero también hay mucho despliegue con poca perdurabilidad.

Ahora hay un mercado que prefiere comprar una marca uruguaya, aunque a veces mucho de lo que te venden como local en realidad no lo es tanto, pero  pero en definitiva mueven una industria de producciones, modelos, estilistas etc que marcas de afuera no lo hacen. Esta muy desdibujado el concepto de diseño de autor, hay copia, ausencia de exploración y falta educar al publico en cuanto a valores reales que sean el verdadero valor agregado por el cual trascender no solo a nivel local sino expandiendo fronteras.

_ ¿Como emprendedores y en cuanto al rol del Estado, sentiste apoyo o trabas? ¿Estuviste a punto de cerrar alguna vez?

Mitad y mitad, hay un cierto equilibrio, pero debo rescatar que una sola vez estuvimos cerca del cierre y revertimos el tema con una asesoría de Uruguay XXI que nos ayudó a reestructurar. Hemos sobrevivido sin generar márgenes de alta escala pero viviendo de ésto… moderando..

A nivel creativo, siempre hemos apostado a elevar estándares y explorar nuevos territorios buscando nuevos desafíos: cuando nos hemos planteado un objetivo los hemos logrado con éxito.

Diseño y dirección artística: Ana Livni y Fernando Escuder
Asistente de Diseño: Clara Aguayo
Desarrollos para Ana Livni:
Bolsos: Matilde Pacheco
Calzado: Petite Compagnie
Joyas: Cindy Kleist
Música en Vivo: Luciano Supervielle
Escenografía: Beatriz Arteaga
Iluminación: Sebastián Marrero
Coreografía: Carolina Besuievsky
Bailarines: Aníbal Domínguez, Gianni Penna, Gastón Velázquez
Casting de Modelos: Rosario San Juan
Agencias: Diego Ríos Modelos, Montevideo Models, Valentino Bookings
Modelos: Nadia Wetsch, Vicky Jorge, Stephy Rauhut, Fede Kunze, Lucía Saravia, Lucía Pess, Paula Cesio, Sofi Iruleguy, Selene Benzano, Sabrina Grien, Paula Minetti, Nicole Bachini, Majo Martinez, Jessica Benítez, Giannina Bordon, Agus Yanque, Caro Da Luz, Abril Juarez, Cata Barreiro, Federica Geriboni.
Peinado: Roberto Tajes, Nacho Sarube, Marcelo García.
Maquillaje: Gabriela Umpierrez junto al equipo de L´Oreal
Visuales: Marcelo Vidal
Registro Audiovisual: Patricia Méndez
Diseño Gráfico: Fernando Escuder / Asistente de diseño: Sofía Escuder
Prensa: Zenith Optimedia
Producción general: Ana Livni
ASistente de producción: Stefanía Assandri
Fotos del evento: Pazos/Landarin