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En medio de un circuito urbano  de diseño y donde reinan los bares para gente jóven, Café Gourmand  pasa casi desapercibido en medio de opciones comerciales destinadas al rubro decoración y locales nocturnos que se preparan para la noche. Sin embargo el boca a boca va instalándolo en la escena gastronómica local con el mérito de sus chefs, ambos de origen francés, Walter Deshayes a cargo de la carta nocturna y Grégoire Bouthier en la diurna (gran aporte a una zona con mucha población y opciones para almuerzo de calidad que van aumentando).

En esta primera reseña, nos centraremos en la edición nocturna que fue la que elegimos como inicio en ese lugar.

Walter tuvo su primera experiencia comercial en el rubro recién llegado al país, en ciudad vieja con Wasa Ethnikfood que vio sus últimos días el año pasado,  ante el lamento de quienes lo frecuentaban, y aún extrañan en la zona. Poco tiempo después participa en esta apertura en Constituyente y Eduardo Acevedo.

Frente vidriado, local físicamente discreto pero con detalles como las sillas de estética escandinava, o la vajilla de diseño diferencial que espera al comensal en cada mesa ya son un anticipo de lo mejor por venir.  Algo así como el propio protagonista del lugar: perfil muy bajo, poco lenguaje hablado pero muy expresivo con los platos.

Los chicos del servicio están a la altura: amables sin invadir espacios, respetan tiempos, explican dudas e ingredientes o sugieren bebidas.

Suena jazz de fondo en forma muy discreta. La iluminación es la justa para ambientar pero no tanto como para no leer el menú e incluye el detalle de una vela en cada mesa que aporta intimidad.

En líneas generales la propuesta tiene varios puntos altos y puede verse online en el sitio del restaurante cuya carta cambia periódicamente.

El primer acierto es que es un despliegue de las cualidades técnicas del cocinero, pero también de las opciones más contemporáneas que pueden lograrse con la cocina francesa y varias licencias creativas en cuanto a fusiones más. Olvide las salsas pesadas o ingredientes complicados la carta es un recorrido por distintos sabores e ingredientes, fusionados en combinaciones y preparaciones innovadoras. Una de las opciones de apertura (luego de un abre-boca que junto al pan horneado en la casa, y una tapenade de aceitunas son el inicio de la experiencia) consiste en una versión personal de “papas fritas y huevo frito” realizada con dos cremas de remolacha y papas, huevo mollet al centro y un crocante de papa triturada al costado lo cual equilibra perfectamente todas las texturas en un solo plato.

Los platos principales incluyen versiones de pesca del día con rolls y verduras o carnes braseadas al estilo tajine con cous cous y sabores de medio oriente. 

Los postres no se quedan atrás y puede optarse entre un postre con texturas de chocolate, o  “Biscuit a la miel y especias con tierra de café y cacao Bayleys y Eucalipto con peras” o un “Eclair de crema de yerba mate , opalina y pomelo ” super fresco y la yerba es muy sutil.

La oferta de día:

Otro de los aciertos es poder elegir cantidades (y precios) en cuanto a los pasos del menú, lo cual lo hacen más versátil y con una relación muy buena de calidad/precio.

De a poco Montevideo sale de las clásicas opciones permanentes y homogéneas en cuanto a comida para convertirse en una plaza variada en propuestas: una consecuencia lógica de un consumo evolucionado hacia otros horizontes  y muy bienvenida de la ola de inmigrantes que recibe el país en los últimos tiempos.

 

Constituyente 1869 esquina Yaro.
Martes a Sábado de 10 am hasta la media noche.
(Desayunos de 10 a 12 / Almuerzo de 12 a 15 /  Merienda de 15 a 19y30 / Cena a partir de las 19:30.
Adaptan los platos ante alergias o intolerancias nutricionales.
(Fotos G.Pallares y Café Gourmand)