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El pasado 4 de mayo, día de la inauguración de la Muestra “The Art of the in between” dedicada a la diseñadora japonesa Rei Kawakubo estuvimos en el Met Museum de New York en un recorrido que plasma el por qué de su influencia no sólo en la moda de vanguardia japonesa sino en mucho de la avanzada occidental.

Luego de franquear un estrecho pasaje con el nombre de la exhibición, el espacio se abre amplio, luminoso, con pequeños contenedores de formas geométricas a modo de vitrinas donde se exhiben los trajes clasificados por color.

Agrupados de a cuatro o cinco en general eclécticos, disruptivos, híbridos, cada uno permite apreciar de cerca el increíble dominio del corte, plisado o pliegue textil para dar personalidad y carácter innovador a trajes muchas veces monocromáticos. Todos se abren visualmente de a poco, y la sorpresa y ansiedad por descubrir cada paso, va en aumento. Muchos de ellos parten de técnicas experimentales, arrugando papel y por un momento nos hubiera encantado que la muestra contenga, sin develar toda la magia, algún secreto o proceso de diseño de épocas tempranas, más experimentales, si bien había detalles increíbles para apreciar. Igualmente el resultado es claro, informativo y elogiable en cuanto al contraste que genera con muchas de las propuestas actuales que cada vez se parecen más unas a otras o reiteran conceptos o formas trilladas y seguras.

Esta es la primera muestra monográfica en el MET desde la de Ives Saint laurent en 1983, y  el resultado de una colaboración de casi un año entre la diseñadora japonesa y Andrew Bolton, el curador  del Costume Institute, repasando una carrera de casi 40 años desde su primer desfile en Paris en 1981, sus modelos para su grifa Comme des Garçons, hasta recientes creaciones.

Bolton ha mencionado la contradicción de pretender desarrollar una retrospectiva, trabajando con alguien visionario y siempre mirando al futuro:  pero primó la confianza mutua y el respeto a la obra y la reflexión acerca de su filosofía, comenzando desde la arquitectura que la contiene. Kawakubo no concebía sus piezas dentro de un espacio diseñado por otra persona.

La diseñadora ha trabajado toda su vida en contra del status quo, o al menos cuestionándolo. Desde su desprecio por la funcionalidad y apego a la asimetría, no se ajusta al cuerpo ni pretende generar siluetas según parámetros y eso queda bastante en evidencia en un recorrido que invita al asombro, reflexión, y sobre todo, admiración.

Rei Kawakubo (1942) es autodidacta, si bien estudio Filosofía en la Universidad de Tokyo, y comenzó a trabajar en una compañía textil. En 1969 funda su firma Comme des Garçons, si bien se expande a Paris recien hacia principios de los 80.  Esa mirada no contaminada por lo académico y más centrada el concepto y filosofía, unido a un origen oriental donde importa más el símbolo que la forma o incluso la función es tal vez en secreto de la diferenciación y persistencia de su liderazgo de bajo perfil en el mundo de la moda global.

Junto con Issey miyake y Yohji Yamamoto establecieron una corriente de influencia contrapuesta al glamour del estilo occidental imperante en la época. La austeridad, deconstrucción,  y ruptura de proporciones han sido inspiración para Martin Margiela, Ann Demeulemeester o Helmut Lang.

La firma, cuyas  colecciones son diseñadas y producidas artesanalmente en Japon, tiene a Adrian Joffe, socio y esposo de Rei al mando comercial de la compañía que factura uns 220 millones de dólares anuales. Con varias líneas en marcha, colaboraciones con otras marcas,  diseñadores in house como  Junya WatanabeTao Kurihara, el desarrollo de las tiendas propias y Dover Street Market que funciona como concept store en Japon, Londres y New York, el ascenso al podio no sólo de prestigio sino comercial es una realidad.

Rei Kawakubo/Comme des Garçons: the Art of the In-Between #MetKawakubo

Desde el  4 de mayo al 4 Setiembre en el  Metropolitan Museum of Art’s Costume Institute,  New York

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