Aesop stores: Una lección de rigor y minimalismo que venden.

21/12/2014 | Actualidad

“Good design is as little design as possible”  afirmaba Dieter Rams en sus principios de cómo detectar el buen diseño. Y cada vez que vemos una nueva tienda de Aesop en el mundo lo recordamos. Ya sea en el barrio Le Marais, en Adelaide, en Berlin, Ginebra o Tokyo, cada ejemplo es singular y sin embargo refleja absolutamente el espíritu de la marca.

Los principios de sustentabilidad, buen diseño y rigor se reflejan en cada uno de sus procesos y filosofía establecida por su director Dennis Paphitis quien valora trabajar con equipos de diseño alrededor del mundo y sabe de la relación estrecha entre un diseño cautivante y rico para una tienda y el tráfico de gente y ventas que recibe. De esa forma proyecta crecimientos laterales sin prostituir la esencia de la marca y dotándola de un espíritu que se impregna en cada nuevo local.

Paphitis, un ex peluquero, dice que un espacio visualmente ordenado ayuda operativamente a dominar el escenario para atender gente o situaciones complicadas. Además, el control de todos los factores de influencia sobre el comprador hacen la diferencia: aromas, iluminación,música, acondicionamientos, terminaciones, atención,

Establecida en Melbourne en 1987 para crear productos de cuidado de la piel y el cuerpo basados en plantas naturales tienen el mismo detallado y meticulosos estudio de laboratorio para una fórmula de una crema, o la sistematización con que se envuelve una caja,  la capacitación de los empleados, el packing del producto, y la ambientación de los locales. Siguiendo las líneas de sustentabilidad han incorporado la multiplicación de elementos como 1800 ejemplares del New York Times para el espacio en Grand Central en N.York, Un cielorraso compuesto de botellas del producto o un pop up store con cajas del mismo.

Los efectos son increíbles, y de apabullante simpleza y minimalismo.

Hace un año, el grupo brasileño Natura Cosméticos SA adquirió el 65% del grupo que maneja Aesop e intenta llevar la marca al mercado norteño, manteniendo como asesor creativo a su fundador original…con un poco de suerte no es una utopia soñar con tenerla por aquí en breve.

Es sin dudas, el mayor exportador australiano de productos de belleza desde Helena Rubinstein, con más de 60 locales alrededor del mundo y expandiéndose.

Veamos las fachadas: Negándose al clásico logo sobre banda de color identificatoria, dejan el local desnudo, haciendo transparente el contenido, mimetizándose con el entorno, con una señalización más que discreta y el detalle de probadores gratuitos para los transeúntes: Inversión mínima, impacto máximo definitivamente.

Los interiores, otra obra maestra de la simpleza y metódica aproximación a los detalles:
Como en Grand Central, con Diarios apilados:

 Un cielorraso de botellas características del producto:

 O miles de cajas del mismo:

 Otras versiones que reiteran y multiplican un recurso hasta el infinito:

Con referencias más nórdicas, japonesas, o industriales todos conforman claramente el universo de la marca.

 Y el diseño del producto no se queda atrás:

 

Cuando impera el logo encima del producto, el más es más, el competir con el de al lado, el descuido en varios frentes , el de Aesop es un ejemplo de cómo el Design Thinking hace una diferencia sustancial en la percepción de la marca…y en los números!

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