De puentes, gestiones y memorias…

07/08/2015 | Actualidad

Hace unos días Alfredo Ghierra puso sobre el tapete el tema del estado y entorno del Puente Sarmiento. 
Cada ciudad tiene sus zonas críticas que , sin estar en la periferia y con miles de peatones y automovilistas pasando por día es como que se vuelven invisibles, la gente se “acostumbra” y quedan en la zona del cerebro de lo que sabemos que está mal pero nadie se ocupa de resolverlo. Y sin embargo, son el perfecto ejemplo de intervenciones que con relativamente poco gasto podrían cambiar áreas descuidadas y devolverlas al disfrute público. 
Está claro que no hay uno sino dos problemas: lo que subyace detrás va mucho más allá de lo meramente estético o funcional, y el que su función para algunos sea de refugio, Su vereda sea un baño, es claramente el reflejo de algo no resuelto en políticas sociales. Y pasa acá y en varias ciudades del mundo.
 Foto: M.Cerchiari (El Observador) 
 Foto: M.I.Hiriart (El Observador)
  Foto: M.I.Hiriart (El Observador)
                                                                   Foto: M.I.Hiriart (El Observador)
Al punto crucial, se le suma el abandono en el mantenimiento del puente y su entorno, la iluminación, la caminería y veredas circundantes, al que se le suma la mugre instalada. Y ya conocemos la teoría de criminología de “las ventanas rotas”, que sostiene que mantener los entornos urbanos en buenas condiciones puede provocar una disminución del vandalismo y la reducción de las tasas de criminalidad. 
Eso tuvo su auge en Nueva York en los años 90 y progresivamente donde la alcaldía en secuencia, de Giuliani, Bloomberg y Di Blasio, lograron controla ry reducir sensiblemente la criminalidad mediante intervenciones urbanas en lugares críticos y estratégicos.
Si, señores, como lo escuchan: Las áreas urbanas que tienen su equipamiento cuidado, la iluminación adecuada, el paisajismo, limpieza y diseño bien implementados y mantenidos, hace que la gente se apropie de ellos y generan rechazo de los que necesitan de la oscuridad y anonimato para actuar.
Las soluciones pueden ser variadas, y de hecho, este caso no es particularmente fácil al ser puente vial, cruzando otra calle, lo cual limita bastante la intervención a las bases del mismo. 
Sacando la nariz hacia afuera para investigar un poco, hay desde proyectos en Roma “Bajo el viaducto” con gente del Estudio de Renzo Piano para reactivar espacios olvidados específicos debajo de autopistas, 
y un ejemplo interesante en la ciudad de Mexico, que se llama “Bajo Puentes” : un programa de conversión de lotes baldíos debajo de autopistas, en áreas públicas, conformadas por plazas, cafés y juegos. Se trata de la recuperación de espacios públicos abandonados para que se conviertan en sitios seguros y bien iluminados para la convivencia ciudadana.
Más que por seguridad, acá el tema surgió por la falta de áreas verdes y espacios recreativos en ciudades superpobladas , que llevó a que  surgieran innovadoras propuestas de intervenciones urbanas públicas y privadas: huertas, parques, piscinas, bibliotecas, obras de arte y cines al aire libre, son algunos de los proyectos pensados para transformar zonas abandonadas en asombrosos espacios colectivos.

Otros ejemplos que se ayudan de street art, equipamiento, iluminación, etc
Hay varias herramientas de diseño de estos espacios complejos:

Una de ellas, (también adoptadas en México), adaptadas,  pueden ser los “Pocket parks”:  Son una conversión de pequeñas superficies remanentes, subutilizadas, abandonadas o invadidas por automóviles, a espacios recreativos de entre 100 y 400 m² que se integrarn a la arquitectura urbana de cada zona.

O las galerías de arte temporales…que además pueden recibir visitas escolares, organización de eventos corporativos o educativos.
No se trata de poner paños tibios ni de errar a las soluciones, como ha pasado en Londres o China donde la arquitectura está pensada para que no sirva como refugio, pero con más que cuestionable solución:
En este caso, el desafío es por demás emblemático: en un departamente cuya comuna es de un partido imperante (frente amplio) pero los municipios que une el puente corresponden en gestión exactamente a los otros dos (colorados y blancos) sólo queda estimular, motivar, debatirlo, presionar, actuar para que las cosas se hagan y concreten, y no estaría mal que con colaboración de todos los implicados. 
Así, dentro de poco eso que tuvimos olvidado en la memoria pase a ser una opción de disfrute de tiempo libre en un lugar por demás privilegiado de la ciudad,.
Y se busque solución de refugio permanente a las personas que lo habitaban.
Compartí en las redes