El Centro Cultural Fundación Stavros Niarchos: un faro cultural en la capital griega firmado por Renzo Piano

02/05/2021 | Actualidad

El Centro Cultural Fundación Stavros Niarchos: un faro cultural en la capital griega firmado por Renzo Piano

2/05/21 | Actualidad, Arquitectura, Gestion Cultural, Iluminación

El Centro Cultural Fundación Stavros Niarchos: un faro cultural en la capital griega firmado por Renzo Piano

2/05/21 | Actualidad, Arquitectura, Gestion Cultural, Iluminación

 

El Centro de la Fundación Stavros Niarchos, sede de la Biblioteca y la Ópera griegas diseñada por Renzo Piano, se erige en símbolo del deseo de resurgir de Atenas.

 

 

Atenas emerge de las cenizas de varios largos años de crisis con una clara apuesta a la regeneración cultural que cobra especial sentido en este territorio. Nuevas infraestructuras con arquitectura de vanguardia y espacios urbanos reconvertidos se conjugan para hacer de la capital griega un símbolo de resiliencia. El gran buque insignia de la nueva Atenas, con un costo de U$S 861 millones, es el Centro Cultural de la Fundación Stavros Niarchos, que alberga la Biblioteca y la Ópera nacionales, ubicado en Kallithea, 4 km al sur del centro de la ciudad.

 

 

Diseñado por el estudio de arquitectura Renzo Piano Building Workshop (RPBW), el SNFCC es un complejo urbano sostenible, cultural, educativo y recreativo de clase mundial que incluye nuevas instalaciones para la Biblioteca Nacional de Grecia y la Ópera Nacional Griega.

 

La idea se originó en 1998 con la decisión de la Fundación de apoyar la construcción de nuevas instalaciones para la Biblioteca Nacional de Grecia (NLG). Al mismo tiempo, la Fundación estaba considerando una propuesta para apoyar a la Ópera Nacional Griega (GNO). A partir de estos planes dispares y con las oportunidades que presentó el sitio asignado para los propósitos del desarrollo de este proyecto, surgió una oportunidad emocionante para brindar al pueblo griego un Proyecto Triple, un gran hito cívico, cultural, educativo y ambientalmente responsable de talla internacional en uno. sitio.

 

 

En marzo de 2009, el Parlamento griego ratificó un acuerdo que establecía en parte que la Fundación asumiría la responsabilidad de asumir el costo total de construcción y equipamiento de la SNFCC, y que, una vez finalizado, lo donará al Estado griego, que asumirá su pleno control y funcionamiento, para ser utilizado y disfrutado por el pueblo griego.

El SNFCC es la primera asociación público-privada de este tipo en Grecia y el proyecto cultural / educativo más grande jamás realizado en el país. Como uno de los proyectos más importantes de la historia griega reciente, el Centro es un motor de estímulo económico a corto y medio plazo.

 

 

Junto con el nuevo Museo Nacional de Arte Contemporáneo (EMST, en sus siglas griegas), que ocupa la sede de una antigua planta cervecera a tiro de piedra de la Acrópolis —todo en Atenas está a la vista de su diosa tutelar—, el Centro Cultural de la Fundación Stavros Niarchos se ha convertido en tiempo récord en un polo de desarrollo urbano. Como por arte de magia, abrazando el hormigón de la ciudad y el azul del mar Egeo, ha insuflado vida a lo que hace mucho fue un hipódromo, luego un inmenso solar vacío y, a la postre, una metáfora del derribo emocional y físico de la urbe. Alrededor de un bello edificio de mármol, acero y cristal, se extiende un parque inabarcable (170.000 metros cuadrados) con paseos, pistas para ciclistas y patinadores e incluso un canal para pequeñas embarcaciones. Es el primer centro de este tipo en Europa que logra la certificación LEED Platinum.

 

 

“Cuando empezó la crisis hubo voces que cuestionaron el gasto de tantos millones en esto, pero el proyecto tenía que seguir adelante precisamente por la crisis, pensando en el futuro y en los ciudadanos”, explica Elly Andriopoulou, mánager del centro. Para compensar el gran desembolso de dinero en el periodo más aciago de la historia reciente de Grecia, la Fundación Niarchos lanzó al tiempo varios programas sociales, dotados con 200 millones de euros para enfrentar la crisis y otros 100 para combatir el paro juvenil.

“Cuando se proyectó, se hicieron estudios de impacto en tres sectores: social, medioambiental —la gran masa de árboles que lo rodea contribuye a disminuir la temperatura en verano un par de grados— y económico, incluida la proyección turística. Es una gran oportunidad en este sentido, pues es equidistante del puerto del Pireo y el centro urbano de Atenas, y por tanto zona de paso para los turistas que van o vienen de las islas. El centro de convenciones también estará abierto a reuniones internacionales, dinamizando ese sector”. Cálculos de la fundación estiman en 140 millones de euros al año el impacto positivo que el centro tendrá en la economía nacional.

 

 

Se trata de un amplio espacio semiabandonado que gracias al proyecto recupera su conexión natural con el resto de la ciudad y con el mar. Antes de la intervención del arquitecto, no existía conexión visual ni ambiental entre el área implicada en el proyecto y el mar no obstante su cercanía. Para recuperarla, con el proyecto de RPBW se ideó una colina artificial en la parte meridional del área, un parque cuya superficie inclinada se interrumpe en la imponente arquitectura del Centro Cultural que se abre en una espectacular vista hacia el mar abierto.

 

 

La firma iGuzzini suministró un total de 256 códigos, 13 tipos de luminarias para interiores y 5 tipos de luminarias para exteriores. Uno de los trabajos de adaptación más importantes consistió en lograr la compatibilidad de las luminarias utilizadas con el sistema de iluminación de emergencia.

Fuera de los edificios se extiende un amplio parque, transformado de espacio privado en espacio público. El concepto de iluminación definido por la firma Arup requería una iluminación específica y concentrada en los caminos y los pasos con escaleras. Para poder satisfacer estas exigencias fue necesario desarrollar un producto especial, una luminaria con dos alturas distintas. Debido a los vínculos de proyecto, las luminarias  solo se podían instalar a un lado de los caminos y no podían iluminar la hierba, ni por detrás de la luminaria ni más allá de la zona transitable.

 

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