La felicidad en formato de verano danés

02/07/2019 | Actualidad

La felicidad en formato de verano danés

2/07/19 | Actualidad, Ciudades, Copenhague, Copenhague. Gestión urbana, Destacados, Gestión urbana

Hace unas dos semanas estuvimos disfrutando del verano en la ciudad de Copenhague, experiencia que recomendamos enfáticamente para descubrir parte del porque son una nación con presencia permanente en los rankings de felicidad que mide la ONU en su World Happiness Report,

La ciudad, además de una belleza paisajística y arquitectónica indiscutibles, potencia la experiencia de sus habitantes y visitantes con amplia y calificada infraestructura de espacios al aire libre. Así, florecen amplísimos decks de madera, inundados de poltronas donde recostarse simplemente a ver pasar gente, conversar, ver deportes o tomar sol con amigos, junto a puestos de comida y muelles para zambullirse en los canales.

En plena zona portuaria el ayuntamiento ha realizado obras de saneamiento de las aguas de forma que la gente pueda disfrutar de las piscinas urbanas con agua potable, en entornos firmados por estudios de arquitectura de primera línea.

Cada pocas cuadras uno puede descubrir estas amplias superficies de madera con distintas configuraciones que tienen variadas propuestas de diversión y diálogo con parques adjuntos, mercados de comidas, espacios residenciales o deportivos. Un perfecto programa de domingo es asistir a Reffen, el food festival semanal por excelencia de la ciudad, donde en un área portuaria se concentran puestos de alimentos en un village de contenedores, con quioscos adjuntos de diversos diseños, explanadas con reposeras (italianas, ergonómicas y de primera calidad), un mercado de pulgas cercano, un centro cultural de primera línea (Copenhague Contemporary) y si se presta atención, en una grúa que se divisa al fondo, un audaz hace bungee jumping hasta que su cabeza roza el agua previo a ser devuelto a las alturas y ser zarandeado por la máquina. Camino de vuelta, puede pasar por el restaurante Noma, o la tienda “Design Werck” un compendio de firmas danesas de diseño de primera línea exhibidas en una zona casi semirural con encanto infinito. Volviendo a media tarde el camino sorprende con bares al borde del agua, llenos de jóvenes reunidos en más explanadas de césped, decks o islas artificiales. Antes de llegar a Nyhavn, la zona de canales turística por excelencia, nuevamente aguardan varios espacios similares pero diferentes en su entorno, donde puede descansarse nuevamente, mirando pasar gente, con una suerte de picnic junto al agua. Anochece a las 10 pm y tal vez de la escasez de luz y calor, nazca esa actitud de los locales de aprovechar y valorizar su ciudad en el verano.

 

Pero el ranking de felicidad que elabora la ONU no necesariamente está relacionado a esto sino a evaluar o medir cómo un Estado proporciona bienestar a sus ciudadanos, mejora su calidad de vida y vela por sus derechos.

Copenhague tiene edificios antiguos que conviven con experimentos arquitectónicos relevantes. Cuna de la escuela de diseño que ha sabido generar talentos relevantes especialmente en arquitectura, diseño industrial y textil, su paisaje urbano, comercial y doméstico, así como la imagen de sus habitantes tiene una elegancia discreta, un énfasis en diseño de cada detalle, sin excesos, todo en la justa medida y eficiente al 100%, casi una síntesis de la máxima de Dieter Rams “Good design is as little design as posible”.

MOVILIDAD / TRANSPORTE

Una de las cosas que más llama la atención al llegar a la ciudad es el relativo silencio que reina incluso en calles transitadas. Es así que los autos y transporte colectivo son mayoritariamente eléctricos lo cual redunda en una disminución considerable de ruido ambiente, sumado a una educación cívica sublime que anula casi las bocinas, gritos o cualquier tipo de contaminación sonora innecesaria.

La ciudad es predominantemente llana y extendida, con sus sendas de tránsito perfectamente ordenadas aunque sin límites físicos entre ellas, sólo de señalización. De esa forma conviven los peatones en veredas, y la calzada dividida entre transporte colectivo, autos y taxis, y sendas especiales y omnipresentes de gran velocidad para bicicletas y monopatines. Para los turistas estas sendas son las que dominan los locales que pasan volando hacia sus trabajos o actividades, no importa la edad, acarreando herramientas, útiles escolares, deportivos o de trabajo. Puede verse gente mayor, niños con sus padres, adolescentes en grupo, padres o amigos compartiendo carritos tipo side cars o con acoplados en su frente. El chef René Redzepi del restaurante Noma en la introducción de un libro sobre Copenhague, comenta que jamás toma un auto cuando está en su ciudad y de hecho la bicicleta es un bien esencial para llegar a cualquier punto de la ciudad, aún en invierno.

Hay múltiples sistemas colaborativos de transporte: desde Bicis de Uber, Lime, o Donkey Republic todas disponibles a través de apps, alquiler de bicicletas en locales de la ciudad, y autos para compartir también accesibles desde aplicaciones.

Además, existe un eficiente transporte público de ómnibus y Metro muchos de los cuales especialmente en el barrio de Orestad son de pocos vagones, eléctricos, insonoros, sin chofer, climatizados, con la particularidad de que tienen pocos asientos y mucho espacio para ingreso con bicicletas, coches de bebés o minusválidos: la inclusión social y accesibilidad urbana en su máxima expresión. Las estaciones son uniformes, de diseño contemporáneo y eficiente en señalización y prestaciones.

MODA

Los daneses tienen complexión delgada, lo cual no es de extrañar dada la cantidad de deporte que realizan diariamente. La forma de vestir tiene en general un estilo despojado, descontracturado, sport informal pero de buena calidad y generalmente monocromático o con variaciones de tonos neutros como blancos, beiges, azul marino, negros o caquis. Las gabardinas, pantalones de tiro recto, camisas de buen corte, polleras plisadas o camperas de cuero están a la orden del día en todas las edades, adaptadas sin embargo con mucho estilo y personalidad.

Las mujeres casi no usan tacos y predominan las zapatillas deportivas aún con vestimenta algo más formal. No se ven rostros con cirugías, el paso del tiempo se admite con elegancia, las canas se llevan con un muy buen corte de pelo.

TENDENCIAS

Las cadenas rápidas habituales en casi cualquier ciudad no tienen casi presencia en Escandinavia donde abundan firmas locales que se han expandido incluso a otros países de Europa con muy buena factura de patisserie y ensaladas o tapas para almuerzos, en lugares con muy buena ambientación. Para comer, sobresale Noma en la punta de la pirámide pero también hay toda la gama de propuestas y presupuestos hasta los mercados con platos accesibles y creativos que reversionan los clásicos de la cocina danesa otrora sin mayor encanto.

Las bebidas cola están en retirada frente a una versión local, que igualmente no es tan requerida frente a jugos naturales o cervezas artesanales.

El verde invade espacios domésticos, comerciales, oficinas y techos o fachadas residenciales.

Una mayoría asombrosa parece tener implantados en sus oídos los célebres airpods de Apple, auriculares sin cables que se aprecian en usuarios adultos de todas las edades.

 

ARQUITECTURA

Haciendo gala de un equilibrio social singular, los contrastes entre distintas zonas residenciales de distinto poder adquisitivo son mínimos, y no se ve gente sin techo ni en el centro ni en periferias. No hay casas ostentosas ni zonas deprimidas, es el socialismo bien entendido, equilibrado hacia arriba en cuanto a prestaciones y comodidades o calidad de vida. No hay jerarquías en la ciudad y tampoco en las familias: los roles están equitativamente distribuídos.

Al casco antiguo respetado se le suman edificios de firmas internacionales con arquitectura vanguardista y barrios enteros como Orestad que son verdaderos laboratorios urbanos donde los edificios tienen múltiples lecturas, formas de terminaciones e instalaciones, entornos diseñados para el uso comunitario y conectividad con transporte de última generación.

Es habitual el costado lúdico, con rampas, toboganes o redes integradas en sus fachadas o azoteas.

Muchos de los edificios en el área central están cerca de canales lo que aporta mejores visuales desde su interior y permite disfrutar su entorno, siempre vinculado al agua. Puentes de distinto diseño permite cruzar de una zona a otra, y gran parte de la ciudad puede ser recorrida por agua.

La ciudad no es densa, ni tiene ejemplos de gran altura, es extendida con zonas casi semirurales a 5 minutos del centro.

 

 

TIEMPO LIBRE / USO DEL ESPACIO PÚBLICO

Uno podría pensar que tanto orden y eficiencia dejan de lado las sorpresas pero a cada vuelta de esquina hay una y cada pocos metros algo que admirar por el cuidado en sus detalles. El espacio público es cosa seria en la ciudad, y cada m2 de la misma tiene un énfasis e intención de aporte a que el local y visitante disfruten y vivan la ciudad en su máximo potencial. Bancos urbanos con diseños admirables, materiales sustentables y ergonómicos contemplando distintos usos, parques, azoteas y plazas con juegos para niños, mesas y sillas móviles para distintas actividades y horas del día, (lo cual hace que cada uno se apropie en forma distinta del espacio y este adquiera infinitas posibilidades), paisajismo de calidad suprema, estanques, fuentes, pavimentos diferenciados, iluminación y señalización forman parte del entorno cotidiano.

Pero lo realmente llamativo es el vuelco hacia el agua, hacia los canales con actividades deportivas en los mismos y otras a la vera de ellos. Así, puede verse gente en distintos barcos, yachts, veleros, o kayaks surcando los canales a distintas horas, y numerosos y extensísimos decks de distintos y audaces diseños donde descansar y pasar el rato. Las variaciones contemplan superficies como playones desde donde se zambullen infinitas veces, a terrazas donde se instalan cientos de reposeras de factura italiana y comodidad extrema desde las cuales puede pasarse horas de charla o simplemente viendo pasar gente. Estos lugares son punto de encuentro y estadía para locales y turistas. Usualmente esto se complementa también con un parque cercano o espacio de foodtrucks o mercados de comidas para proveerse de bebidas y bocados que extienden el tiempo al aire libre.

Lo que los daneses definitivamente no ven como un obstáculo de su calidad de vida es la rigurosidad del clima: nunca es razón para dejar de disfrutar la vida. Jamás dejan de andar en bicicleta ni de hacer deporte o disfrutar de la vida al aire libre por más frío que haga. Hay botas de agua en todos los jardines infantiles en caso de lluvia, y si hay una tormenta de nieve tan potente como para que la ciudad esté complemente fuera de servicio, en un par de horas todo vuelve a la normalidad.

 

INFRAESTRUCTURA URBANA, SOCIAL Y CULTURAL

Los museos y casi todo tiene entrada paga y el transporte por ejemplo no es barato pero así como la gran carga tributaria de estos países, esos costos se aprecian también en el excelente estado de mantenimiento y servicios.

En esta cultura, todos deben participar en el bien común, lo que contribuye al sentido de pertenencia y a una participación importante de los ciudadanos. El bienestar de la población aumenta el desarrollo económico y social.

Según el Foro Económico Mundial, Dinamarca es el país de la “flexiseguridad”, un modelo que permite a las empresas prescindir fácilmente de sus trabajadores, a cambio de altas prestaciones de desempleo y ventajas sociales.

Un 92% de daneses pertenecen a un grupo. Ya sea un equipo de deporte, intereses culturales o musicales, la gran mayoría de la población en Dinamarca pertenece a una comunidad, y esta es la causa de su felicidad.

Dinamarca es gobernada con una compasión eficiente y un profundo respeto por los derechos humanos. Es uno de los mejores lugares en el mundo para criar chicos y cuenta con uno de los más efectivos sistemas educacionales. La jornada laboral legal es de 35 horas a la semana y la gente tiene cinco semanas de vacaciones legales.

Una de las razones por las que han aterrizado antes en el futuro es que han abrazado del capitalismo del siglo XXI, haciéndolos más eficientes y más responsables fiscalmente.

 

INDICE DE FELICIDAD Y PARADOJAS

El estudio, patrocinado por la Organización de las Naciones Unidas, toma en cuenta factores claves para medir la felicidad como el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita, las expectativas de vida y salud, las relaciones interpersonales, la libertad para tomar decisiones, índices de corrupción, y generosidad.

Este relevamiento anual busca identificar qué tan cuidadoso y generoso es un país con sus ciudadanos, qué tanta libertad, salud, ingresos y buena gobernabilidad les ofrece. Es decir, una equilibrada mezcla de factores culturales y sociales que benefician a los individuos y al colectivo.

Generalmente, los países que lideran el ranking mundial, son los que tienen más puntaje en los factores nombrados. La clave de la felicidad danesa está en el concepto llamado “hygge”, que comenzó a utilizarse de manera masiva en el siglo diecinueve, y proviene de una palabra noruega cuyo significado es “bienestar”.

Esta palabra, según explican los entendidos, es ampliamente utilizada en todas las clases sociales, y no tiene traducción a otros idiomas, ya que es un término abstracto que busca evocar momentos felices, acogedores y “enriquecedores para el alma”.

Dinamarca también ha llamado la atención por el sentido social de sus gobernantes, quienes se han preocupado de promulgar políticas en favor de la familia, asegurar y promover la salud de sus habitantes, posicionar el rol de la mujer en cargos de alta responsabilidad como forma de romper las barreras de género, y educar a la población a través de un importante sentido de responsabilidad social y democrático.

No creemos mucho en Dios, aceptamos la vida como es, pero también sabemos que hay que trabajar duro para lograr lo que queremos”

No somos felices en el sentido clásico. Nuestra felicidad es más profunda. Es más parecida a la palabra satisfacción”.

Desde 1909, ningún partido político ha obtenido la mayoría absoluta en Dinamarca, lo que ha conducido a que las legislaturas se caractericen por una política en la que priman los pactos y la búsqueda de consenso. Se ha contribuido al mantenimiento de una Sociedad del bienestar que se fundamenta en dos pilares: una alta presión fiscal y una seguridad social muy avanzada. La ausencia de mayorías políticas se traduce en políticas más estables que los gobiernos que las promueven.

Sin embargo hay informes que ofrecen un panorama más matizado de la vida en las naciones nórdicas.

Surgiere que sus reputaciones como utopías de la felicidad están enmascarando problemas importantes de algunas partes de la población, especialmente los jóvenes.

Los países escandinavos pueden haber erradicado las asimetrías en su sociedad y varios de los males que aquejan a la mayoría de los países como las altas tasas de inseguridad, desempleo y contaminación pero aún así conservan paradojas como estar también a la cabeza de consumo de alcohol, antidepresivos o en la tasa de suicidios, influído seguramente por temas de rigidez climática con bajas temperaturas y oscuridad gran parte del año, además de formatos de vida independiente y solitaria, otrora síntoma de independencia y avance pero que no brinda contención y equilibrio, especialmente a la gente jóven.

Con 5,6 millones de habitantes, poco más de Uruguay y la cuarta parte de superficie, esta nación tiene sin dudas mucho como referente de lo bien que se pueden hacer las cosas, aún en pequeña escala pero con enorme impacto a nivel de comunidad.

La moraleja es más bien que si bien no tienen la receta completa perfecta, los países escandinavos son buenos reduciendo las causas de infelicidad como las asimetrías económicas, sensaciones de inseguridad o estancamiento: “¿Cómo hacer lo que los escandinavos hacen bien?, ¿Qué hacen bien ellos?, ¿Cómo mejorar nuestras vidas y las de los otros?

 

 

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