Orbital Assembly Corporation: la nueva revolución industrial será en el espacio

29/04/2021 | Actualidad

Orbital Assembly Corporation: la nueva revolución industrial será en el espacio

29/04/21 | Actualidad, Destacados, Hoteles

Orbital Assembly Corporation: la nueva revolución industrial será en el espacio

29/04/21 | Actualidad, Destacados, Hoteles

La economía espacial es una industria millonaria que ya cotiza en bolsa, pero muchos anticipan un crecimiento exponencial en las próximas décadas que abrirá camino a grandes oportunidades de desarrollo para empresas e inversionistas. No solo los emprendedores tecnológicos y los empresarios multimillonarios están trabajando para conquistar el mundo extraterrestre, sino también las grandes aeroespaciales y los gobiernos más poderosos que encuentran en ese novedoso mercado la clave de inversión y competitividad del futuro. Según datos del Bank of America, la industria del espacio tuvo una tasa de crecimiento anual del 10.6% en los últimos 10 años y predice un crecimiento de ventas globales que alcanzará los 1.4 billones de dólares hacia 2030.

 

 

Lo que hasta hace poco era una utopía de unos pocos entusiastas que soñaban con que algún día los humanos podríamos recorrer el sistema solar, disfrutar de unas vacaciones en la galaxia o vivir experiencias exóticas en otros planetas, hoy es una realidad inminente que promete la conquista del espacio exterior a base de estaciones orbitales autoabastecidas de la energía solar, para explotar recursos minerales de otros planetas y experimentar el turismo espacial. En esta expansión de las reglas de juego surgen algunas cuestiones que aún no tienen un marco legal bien definido: ¿A quién le pertenece el espacio? ¿Cualquier empresa tiene derecho emprender en la galaxia? ¿Puede un Estado anunciar la soberanía de un planeta? Lo cierto es que la velocidad de los avances tecnológicos no da tregua y la posibilidad de incursionar en el espacio hoy está abierta a quienes tienen el dinero, la infraestructura y las agallas para hacerlo.

 

 

Orbital Assembly Corporation se anuncia a sí misma como la primera empresa de construcción espacial a gran escala. Recientemente, su nombre ha resonado en varios portales internacionales ante el anuncio de un proyecto que contempla la obra del primer hotel de lujo en el espacio. Bajo el lema “El futuro es rotativo”, la empresa con sede en California propone un viaje hacia la siguiente fase de exploración humana fuera de la atmósfera, orientada al diseño, la fabricación y el montaje de grandes estructuras como estaciones espaciales comerciales, depósitos de combustible, satélites de comunicaciones, plataformas de energía solar, plataformas de observación terrestre y depósitos propulsores.

El equipo de expertos en el campo de la ingeniería, la física, la tecnología, la astronáutica, el diseño y la construcción, está liderado por el expiloto John Blincow, presidente de Orbital Assembly Corporation y CEO de Gateway Fundation, creada en 2012 con planes de impulsar y desarrollar una industria de construcción espacial robusta y autosuficiente.

 

 

 

La clave de toda esta propuesta es la producción de gravedad artificial sostenible para recrear microentornos que posibiliten la instalación de la primera estación espacial orbital, Voyager Station. Hablamos de una puesta en escena que solo podía imaginarse en una película hollywoodense de ciencia ficción, que incluye desde robots semiautónomos de ensamblaje de inmensas estructuras en órbita hasta el montaje de una construcción de un anillo tecnológico giratorio que permita estancias cómodas a largo plazo para la recepción de investigadores, científicos, inversores y turistas.

 

 

Surcar el espacio a bordo de un hotel cinco estrellas será posible hacia fines de 2027, así lo anunció en sus canales de comunicación el presidente de Orbital Assembly Corporation. Hasta ese entonces el equipo encargado de la puesta en marcha del proyecto (conformado por exalumnos de la NASA, científicos, ingenieros, arquitectos y pilotos) está trabajando en un prototipo a pequeña escala de casi ocho toneladas y en una instalación de microgravedad de vuelo libre para probar estas nuevas tecnologías en la Tierra.

Voyager Station contará con varios módulos habitacionales integrados, restaurantes temáticos, salas de observación, salas de conciertos y espectáculos, centros de bienestar y espacios recreativos como un salón de baloncesto. Los módulos podrán configurarse para vivir la gravedad o la microgravedad (incluso la gravedad cero para planes de entretenimiento), conectados a una estructura giratoria en forma de rueda cuyo anillo central servirá de acoplamiento para la descarga de pasajeros. La graduación de la gravedad tendrá fines de investigación y también recreativos: la atracción más prometedora es una cancha para jugar Quidditch, el famoso deporte de la saga de Harry Potter, que requiere la habilidad de volar.

 

 

El hotel estará capacitado para recibir unos cien huéspedes por semana, aunque entre miembros de la tripulación y equipo científico cohabitarán unas 450 personas en total. Más allá del carácter futurista del establecimiento, se espera que los huéspedes puedan vivir una experiencia “como en casa” muy distinta a la que deben enfrentar los astronautas, con una velocidad de rotación lenta, aunque con las vistas más increíbles jamás imaginadas: una galaxia repleta de astros en un entorno de silencio absoluto. El hotel importará el agua de la Tierra y todo lo que allí se consuma entrará en un proceso de reciclaje: nada se descarta, todo es reutilizado.

Para la definición de la estética de Voyager Station mucho tuvo que ver la película de Stanley Kubrick “2001: Una odisea en el espacio”, no como inspiración sino como consigna de lo que no debe ser. En aquella épica historia los escenarios eran estériles, limpios y extraños con el objetivo de destacar la diferencia entre tecnología y humanidad. Lejos de eso, aquí se propone la sinergia entre la tierra y el espacio a través de la incorporación de materiales que emulen elementos naturales como la madera y la piedra. Sin caer en un estilo laboratorio, las habitaciones serán modernas, minimalistas y pulcras con toques cálidos provistos por objetos como alfombras o plantas.

 

 

Muchos reconocen en esta propuesta el advenimiento de una nueva revolución industrial, esta vez con sede en el espacio. Y es que el objetivo final de la Gateway Fundation es crear una cultura ampliada al sistema solar, donde las personas puedan viajar, vivir y trabajar fuera de la Tierra. Irse de vacaciones al espacio será -salvando el pequeño detalle de costos- algo así como embarcarse en un crucero o visitar Disney World en familia.

 

Fuentes y créditos fotográficos: Orbital Assembly / Gateway Fundation / Voyager Station / Netcapital / CNN / Fox Business / National Geographic
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