¿Por qué importa el equipamiento urbano?

20/05/2019 | Actualidad

¿Por qué importa el equipamiento urbano?

20/05/19 | Actualidad, Destacados, Diseño, Gestión urbana

Las ciudades son entes vivos que se transforman a velocidades variadas: en algunas surgen barrios enteros de la nada en pocos años, en otras, las transformaciones son de escala mucho más pequeña, pero no por ello menos significativas.

Montevideo ha tenido cambios importantes en la última década, si bien todo a escala del mercado, la ciudad y por supuesto, del aparato público que lo hace posible. Algunos casos con mayor éxito que otros y como ejemplos positivos puede citarse la reforma de las marquesinas y señalización de 18 de julio que permite apreciar la rica arquitectura que flanquea la principal avenida de la ciudad, así como la actualización de su alumbrado y la instalación de cámaras de seguridad. Un ejemplo de plaza muy bien resuelta, pensada para varios usos y detallada en terminaciones e instalaciones, usada intensivamente es la Gral Seregni.

Al respecto, hay aún un enorme camino a recorrer para consolidar y devolverle una fracción de la vida que supo tener antes del auge de apertura de shopping centers en áreas descentralizadas. Un ejemplo de ello es iluminación de fachadas, ordenamiento de vendedores ambulantes y equipamiento urbano como quioscos y paradas de ómnibus. Al respecto, estas son piezas urbanas, repetidas hasta el cansancio en todo el territorio que merecen definitivamente una atención de la que carecen.

Otros temas vinculados a lo vial y movilidad urbana como las bicisendas son un punto alineado con tendencias internacionales pero que se encuentran en transiciones cuando la infraestructura de transporte urbano no tiene la calificación que sustituya en muchos casos elegirlo frente al auto particular. Ello resulta en falta de estacionamientos y complicaciones de tránsito, agravadas con obras como la del corredor Garzón que con inversiones multimillonarias no sólo no resolvió problemas sino que los agudizó.

Fomentos a construcción de estacionamientos en ciudad vieja y centro que se están implementando van en esa dirección hacia una ciudad para los peatones, que sin dudas es una tendencia global y supimos empaparnos conceptualmente del tema en ocasión de la visita del urbanista danés Jan Gehl en el marco de un plan de revitalización urbana del bid que se desarrolla en varias ciudades de Latinoamérica. Gehl trabaja tiene una trayectoria de 50 años trabajando con el leit motiv de “cities for people” . Su visión ha sido probada con éxito en ciudades alrededor del mundo desde Copenhague a Nueva York

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Según Gehl: “Cada vez que pones un ladrillo en cualquier parte, manipulas la calidad de vida de las personas. Si sólo haces forma, es escultura, pero se convierte en arquitectura si la interacción entre la forma y la vida es exitosa”.
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Aún así, la metodología de Gehl no está reservada solo para los técnicos y arquitectos sino que en ella es crucial la mirada ciudadana, la observación de usos y costumbres, las necesidades, tiempos y factores que afectan a los usuarios.

Un punto crítico en ese concepto urbanístico de apropiación de la gente de las áreas públicas es darles justamente calidades espaciales que los atraiga y mantenga y no solo supongan lugares de paso. Para ello el equipamiento que se dispone en ellos es no solo una herramienta para mejorar la experiencia sino también para ordenar conductas a nivel de ciudad y plasmar visiones sobre la misma.

El plan general de la Ciudad Vieja está de hecho alineado con esa política.

Algunos de sus consejos a la hora de intervenciones urbanas:

_ Hacer de la vida pública el eje del diseño urbano

_ Diseñar experiencias multisensoriales

_ Impulsar que el transporte público sea equitativo y eficiente

Pero lograrlo implica un compromiso no solo con metodologías y visiones sino con profesionalización e intervención de equipos multidisciplinarios, cada uno actuando desde el rol que domina.

 

SOBRE LA PLAZA ZABALA DE MONTEVIDEO

Debido a la intervención de la IM en las últimas semanas donde se instalaron “estaciones de descanso” en el perímetro de la Plaza Zabala en la Ciudad Vieja de Montevideo, nos surgen las siguientes reflexiones que planteamos acompañadas de alternativas posibles en el tema.

_ Si se desea experimentar en temas de equipamiento urbano y “democratización del uso del espacio público” ¿por qué no se hace en un espacio que le falten esas características pero no en el más calificado y democrático de la ciudad? 

_ Los “Pocket parks” o este tipo de intervenciones suelen darse en espacios que realmente lo necesitan y adolecen de falta de bancos o verde, y se nos ocurren muchísimas áreas de la ciudad que se beneficiarían de esas acciones, no en este punto donde son mayores los perjuicios que los beneficios.

_ Si no hay presupuesto para el cuidado de la plaza parece una medida de administración cuestionable de recursos el proveer ahora un jardinero para los bancos agregados en el perímetro y seguir dejando la plaza sin el mantenimiento adecuado.

_ No es que en una plaza de estilo francés sean necesarios los bancos de estilo francés exclusivamente.  Pueden ser buenos los contrastes, sólo sería adecuado algo realmente pensado y de buena calidad y factura de diseño y ejecución, y lo instalado está lejos en cuanto a materiales, y terminaciones de serlo. Algo moderno y bien diseñado puede estar muy bien (se adjuntan ejemplos a continuación).

_ La obra que inicialmente iba a requerir de elevación de calzada y no se hizo resultó según trascendió en una inversión de 400 mil dólares para 15 estaciones de trabajo, lo cual parece excesivo a todas luces y genera dudas en cuanto al proceso en sí. Hay infinitos ejemplos de productos de equipamiento urbano de nivel internacional que no será porque no había presupuesto disponible. Estudios y marcas globales con diseños relevantes darían mucho más valor que algo a todas luces no realizado con las referencias, garantías y calidad que merece el espacio. 

_ Está muy bien seguir los lineamientos de Jan Gehl para la ciudad pero eso debe ir acompañado de mejoras en el transporte y acccesibilidad a distintas zonas que estamos lejos de tener. Mientras tanto, las transiciones son difíciles pero debería trabajarse en hacerlas más amables, no más controvertidas.No puede actuarse con la premisa de que “la gente se acostumbra” porque esos bancos no tienen calidad acorde al espacio en que se insertan y es peligroso sino en lo personal como país acostumbrarse a lo mediocre.

_ Alrededor de la plaza hay comercios, locales y viviendas que requieren accesibilidad con coches, para mudanzas, traslado de personas con movilidad reducida que no parecen ser tenidas en cuenta con lo que la premisa de “democratizar la ciudad” estaría en el extremo opuesto cuando se obstruye el acceso a la propia vivienda o a  los comercios para su correcta operativa, sin mencionar situaciones de emergencia que requieran el paso y despliegue de bomberos, ambulancias y otros vehículos.

 

EQUIPAMIENTO URBANO DE CALIDAD: DEFINICIÓN Y VENTAJAS

El mobiliario urbano es el conjunto de objetos y piezas de equipamiento instalados en la vía pública para varios propósitos entre los que se incluyen bancos, papeleras, barreras de tráfico, buzones, bolardos, baldosas, adoquines, paradas de transporte público, cabinas telefónicas, quioscos, entre otros.

Ventajas:

_ Aporta calidad a la experiencia que se quiere promover en el espacio

_ Constituye una herramienta potente de identificación local por forma o concepto, diferenciable de cualquier otro a nivel global.

_ A nivel turístico constituyen piezas memorables y a nivel local colaboran con el sentido de pertenencia y apropiación.

_ Implementado en forma generalizada en la ciudad, supone un factor de identidad país

_ Habla del respeto y consideración hacia el usuario y hacia la arquitectura que lo rodea.

_ Resolución y planifiación hasta el más mínimo detalle en cuanto a proyecto, ejecución y mantenimiento.

A nivel global, muchas de las ciudades que disfrutamos en viajes o elogiamos por las experiencias que en ellas se desarrollan, poseen equipamiento de calidad que usualmente se divide en tres opciones: llamados a concurso que incluyen propuestas de diseñadores locales (un ejemplo de ello pueden ser las paradas de ómnibus con estética Niemeyer de San Pablo, diseño de Indio da Costa o las sillas BKF reformuladas en hormigón, presentes en Recoleta y la Av 9 de julio entre otras, además ed la colección permanente del Museo de Arte Moderno de Bs As obra del estudio Doberti y Rimoldi), las adquiridas a empresas reconocidas del rubro a nivel global (Ejemplo JC Decaux, Santa & Cole o Estudio Cabeza) o las diseñadas por los arquitectos que actúan en el proyecto macro (Ejemplo Highline, Estudio Diller Scofidio Renfro)

(Refugios peatonales en San Pablo, diseño Indio da Costa)

Highline (Estudio Diller Scofidio Renfro)

ALGUNOS EJEMPLOS DE MARCAS GLOBALES DEL RUBRO

_ SANTA & COLE

No hay más que cruzar a Puerto Madero en Buenos Aires para descubrir en sus veredas piezs urbanas que son verdaderas joyas de diseño, muchas de ellas en áreas enteras firmadas por la firma barcelonesa.

Santa & Cole es una editora global e independiente de productos de buen diseño, con raíces en Barcelona, distribuida en más de 70 países, interesada por la buena convivencia civil y resuelta a promoverla, trabajando con diseñadores expertos en producto a nivel global.

Desde 1985 Santa & Cole se interroga por el diseño industrial, un arte consistente en poner atención a los objetos cotidianos para encontrar su mejor experiencia de uso y que por tanto reflexiona sobre la cultura material. En toda sociedad, por primitiva que sea, la cultura material identifica al individuo y eleva su espíritu tanto como pueda hacerlo la cultura inmaterial, aunque sea muchas veces menos comprendida.

Sus productos están desarrollados en base a investigación de usos y materiales, con cuerpos y acabados como fundición de hierro y protecciones de cataforesis, chapa de acero inoxidable AISI 316 L y pintura en polvo RAL 8004,  fundición de hierro nodular, acabada granallada, listones de madera de pino rojo tratada en autoclave (hidrófuga y fungicida), comprobada resistencia, terminaciones impecables, etc

_ ESTUDIO DIANA CABEZA

Innovadores, imaginativos y al mismo tiempo de gran arraigo en su cultura de origen, los elementos urbanos de esta arquitecta argentina quedan impresos en la memoria de quien los usa.” Me interesa esa escala que se puede verificar con el cuerpo”.  Cabeza inició su carrera profesional como diseñadora de equipamiento doméstico, investigando sobre usos, ergonomía y revalorización de los materiales regionales. Fue a raíz de su experiencia en la reforma de Puerto Madero en Buenos Aires que creó el Estudio Cabeza, en el barrio de Palermo Viejo, junto a su hermana y socia Elisabet Cabeza. Arraigados en Argentina, sus diseños se conocen y distribuyen internacionalmente.

A lo largo de su trayectoria profesional, Cabeza ha puesto especial atención a los elementos para el reposo: concibe sus bancos como elementos de descanso pero también de intercambio, brindan la oportunidad de gozar de distintas formas de sentarse.

Sus piezas tienen características de contar con diferentes opciones de postura: más relajada, conversando, contemplando paisaje, rabajando, etc.

Cabeza enfoca sus proyectos desde la consideración del medio ambiente y en el contexto donde se insertará cada elemento. El banco Cornamusa, por ejemplo, concebido para el proyecto de reforma de Puerto Madero (Buenos Aires, 1995), toma su forma de la sección de las cornamusas de los puertos. Otro buen ejemplo es el banco Hoja (1995), de aluminio y madera, que cuenta con un asiento y respaldo de distintas longitudes, por lo que permite múltiples combinaciones de uso, el respaldo puede colocarse además donde el usuario desee. En la extraña forma de la fuente Chafaris (2001), por otra parte, nada es gratuito: sus distintos entrantes laterales funcionan a modo de peldaño para que todos los usuarios puedan acomodarse a ella, sin impedimentos. Más recientes son el banco Comunitario (2002), que forma un sistema de asientos que puede llegar a crear una gran superficie de 4 m², o el banco Yacaré (2003, ganador del premio Outdoor Furniture 2003 ICFF Editors Award), banco sin respaldo hecho de malla de acero inoxidable, cuyo brillo a contraluz y textura remiten al cocodrilo americano conocido como yacaré. Algunas de las últimas creaciones de su estudio son los asientos Alfil (2005) o los cestos y maceteros Canasto (2005), que pueden instalarse tanto en interior como en exterior.

Los diseños de Diana cabezas se pueden contemplar en numerosas áreas públicas de Buenos Aires: Puerto Madero, la Vuelta de Rocha en La Boca, El Centro Cultural Recoleta, la Facultad de Arquitectura, entre otros, como también en otras regiones argentinas, Chile, Miami, Chicago y Japón.

“Debo añadir que en mi investigación regional también observo grandes ciudades. Barcelona es un maravilloso ejemplo de estilo de vida peatonal, al aire libre.”

Es de notar que los espacios clásicos no necesariamente requieren mobiliario alineado con ese estilo sino todo lo contrario, puede experimentarse en distintas conformaciones. Un ejemplo de ello es la recientemente remodelada Etsación Retiro donde sus bancos con líneas orgánicas resaltan sin lamar la atención, valorizando su función.

 

Otras intervenciones en ciudades turísticas poseen también equipamiento móvil, que en nuestro país por ahora, esa solución parece ser una tarea vana: vandalismo, robos y maltrato aún son moneda corriente. Lugares como Santiago en el Parque del Bicentenario cuentan con simples reposeras de madera y lona, facilitadas por una empresa, resguardadas por un sistema de vigilancia: funciona y se disfruta excepcionalmente.

En Nueva York, son bien conocidos el modelo de sillas y mesas de chapa que pueblan plazas y parques por doquier, muchas veces donadas por la comunidad, mecanismo que las hace valorar doblemente y a pesar de que recibe millones de turistas por año, todo está en perfecto estado de cuidado, mantenimiento y uso.

El arte en espacios públicos es también una constante que se admira en otros destinos. Una fuente inagotable de sorpresas, visibilización de artistas o diseñadores emergentes, potenciamiento de experiencias, incluso a veces son interactivas, con lo que son un factor frecuentemente olvidadas pero cruciales a la hora de diferenciación y elevación a otro nivel del lugar. El Design District o Wynwood en Miami son ejemplos de sitios emblemáticos destinos turísticos por excelencia que ni siquiera tienen mucho más de diez años de creados desde cero. En el caso del Design District y muchos otros la sensación que da es que ningún cm2 del lugar fue dejado a un lado a la hora de diseñarlo.

En general los lugares que nos atraen como para mercer ser lugares de estadía y no solo de paso tienen varias de estas características:

_ Están concebidos dentro de un plan general y se modifican periódicamente

_ Poseen un mantenimiento, vigilancia, iluminación y limpieza impecables

_ Poseen asientos de buena clidad y terminación con distintas opciones de configuración o usos

_ Poseen paisajismo y jardinería con plantas autóctonas, de bajo mantenimiento, y árboles para sombra en áreas determinadas.

_ Poseen pavimentos diferenciales en buen estado, opciones de pautas para ciegos, minusválidos etc

_ Poseen señalización clara, de ubicación y orientación, con identidad propia en varios casos

_ Cuentan con funciones como baños públicos, bebederos, bolardos, papeleras,  barandas o anclaje de bicicletas, con coherencia y buenas terminaciones.

Como ejemplo de baños públicos el extremo más impactante es el que está en el Bryant Park, detrás de la Biblioteca de Nueva York, que con una inversión millonaria, y en una envolvente clásica haciendo juego con el imponente edificio adjunto, tiene muros empapelados, floreros con flores frescas, perfume ambiental, amenities, música funcional lo visitan millones de personas por año y siempre está perfecto.

Otros ejemplos de equipamiento urbano lúdico, versátil y de buen diseño:

En resumen, el mobiliario urbano es una inmensa oportunidad para valorizar espacios, para hacer una diferencia en la experiencia del usuario y en la percepción de los espacios públicos de quienes nos visitan, para introducir elementos de identidad local en detalles de diseño, y en definitiva, para establecer un sello de marca país o ciudad en cada rincón de la misma.

Tener clara la oportunidad y pertenencia de estas intervenciones, la forma en que se gestionan y administran en el territorio, el alcance que se le puede dar a la experimentación y la selección de diseños y empresas que ejecutan los mismos o brindar la oportunidad de abrir el abanico recibiendo propuestas innovadoras es clave para obtener resultados favorables a largo plazo. En un contexto de competencia global de calidades de vida hacia visitantes, potenciales residentes o inversores, este tipo de cuidados no son menores y sin duda suponen una carta a favor de quienes dominan el arte de traducir espacialmente la visión de una ciudad y sus habitantes.

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