Complejo Magnolio / Arq. Pedro Livni

19/11/2019 | Arquitectura

Complejo Magnolio / Arq. Pedro Livni

19/11/19 | Arquitectura, Montevideo, Obras, Portfolio

 

El Arquitecto Pedro Livni es el autor de algunos de los proyectos contemporáneos más interesantes que surgen en Montevideo, en programas comerciales, corporativos o residenciales. Tomando claros riesgos formales que se traducen en espacialidades singulares, sabe sortear modas imperantes logrando edificios con expresividad tecnológica, incluso en casos donde dialogan preexistencias y modernidad, con respeto y destaque mutuos.

En este caso, conversamos con Pedro acerca del proceso de “Magnolio”, su último trabajo ubicado en el barrio Parque Rodó, que contiene actividades gastronómicas, espectáculos y tres emisoras radiales -Del Sol, El Espectador y Latina- con sus oficinas de administración y producción asociadas.

 

 

_ ¿Cómo fue el inicio de tu actuación como profesional en este proyecto? ¿Participaste en la elección del terreno o ya estaba definido cuando ingresaste a trabajar con el cliente?.

Como en la mayor parte de los proyectos, en los inicios hay un poco de casualidades sumado a la coincidencia de personas con las que de un tiempo a esta parte venimos trabajado con asiduidad. Recuerdo que estábamos terminando un pequeño local comercial en Carrasco y en una conversación, en la que estaba uno de los propietarios de la radio, surgió el tema del nuevo edificio.

A partir de ese momento comenzaron las conversaciones, el programa trataba de las instalaciones para las radios Del Sol y Latina con las dependencias administrativas y de producción asociadas. De comienzo la locación era otra, se trataba de un predio sobre la calle Ricaldoni. El tema era que para ese predio la edificabilidad que justificaba la realización de un nuevo edificio era muy superior a la necesaria y ese fue un factor que paulatinamente llevó a buscar otros posibles emplazamientos.

En la búsqueda, por nuestra parte, sugerimos el que terminó resultando el emplazamiento definitivo. Una locación que ya habíamos manejado para un proyecto de una agencia de publicidad que quedó trunco. Lo bueno es que se trataba de un terreno muy bien ubicado, con unas dimensiones excepcionales para la zona y en el que en la parte frontal tenía una casa de matriz historicista que ameritaba su preservación. Ya comenzada la obra fue que surgió la posibilidad de incorporar el terreno lindero, asunto que permitió ampliar las dimensiones de la sala.

_ La reunión de esas actividades (radio, teatro y gastronomía) es bastante inusual, ¿estaba definido de antemano o cómo surgió?

Lo que terminó siendo la conformación final -radios + sala + restaurante- fue surgiendo durante las conversaciones con los propietarios durante el desarrollo del proyecto. Como mencionaba anteriormente, se trataba de un predio con una casa en la parte frontal y un gran sector posterior vacante, que al momento de comprar la propiedad funcionaba como parking. Casi al inicio surgió la idea de incorporar un programa gastronómico en la planta baja de la casa existente, de esta manera se enriquecía el mix programático y aumentaba la dimensión pública del edifico. En una segunda instancia surge lo que posteriormente termina siendo “Magnolio sala”. Todo parte con una sala polivalente que comienza a ampliar sus dimensiones para poder realizar lanzamientos, después surge la idea de que también pueda acoger funciones de “stand up”. En ese momento se hizo una revisión del proyecto, la existencia de una sala de acceso para público no vinculado a la radio llevó a repensar el planteo que veníamos desarrollando.  Si bien la idea de un edificio “puente” estaba desde el inicio el incorporar al programa una “sala teatro” termina por dar sentido a la operación. Fue el momento en que se ubica la sala al fondo del predio y el sector techado bajo el “puente” se convierte en un gran “foyer” exterior. Fue un momento muy lindo del proyecto, en el que se dispararon imágenes diversas que permitieron la construcción de sentido. Fue en ese momento que surge la idea de dos jardines densos, a la manera de las imágenes naif de Henri Rousseau, que enmarcan el “foyer” que da acceso a la sala.

 

 

_ ¿Cuánto llevó el proceso de proyecto y dirección de obra?

Fue en noviembre de 2017 cuando surgen las primeras conversaciones. Para enero de 2018 ya habíamos comenzado a trabajar en el que termina siendo el emplazamiento definitivo. La obra comienza en julio de 2018 y se termina en setiembre de 2019. Un proceso relativamente rápido para las complejidades del proyecto.

_ ¿Cuál suponía el desafío más grande con respecto a la función y a la construcción existente, y/o qué problemáticas se presentaron en el proceso?

Por las particularidades referidas del proyecto es difícil hablar de un aspecto en particular. Lo primero fue que realizamos el proyecto en su totalidad, la dirección de obra y la administración.

En lo referente a la función, por un lado, estuvo el reciclaje y la restauración de la casa existente a la que se le incorpora un programa gastronómico. Sumado a las instalaciones necesarias para dicho destino, esto implicó la realización de un subsuelo para acoger sectores de vestuarios, elaboración y cámara de frío.

Por otro lado, estuvo todo lo que tiene que ver con las necesidades de la sala. Si o si la sala tenía que sonar impecable. No fue menor el tema del audio y la iluminación, para lo que contamos con el impecable asesoramiento de Gerardo Fernández, a quien no conocíamos y con quien fue un placer trabajar. También estuvo la complejidad de la instalación del sistema de butacas retráctiles que lo hicimos con Bertoni, que permite dar gran flexibilidad en la configuración de la sala.

Finalmente, todo lo que tiene que ver con las instalaciones de la radio implicó también una doble complejidad. Por un lado, lo intrínseco al destino particular. Por el otro, un aspecto que tiene que ver con una decisión de proyecto, que consistió, como mencionamos anteriormente, en disponer todas las dependencias de la radio en un edificio “puente”. Aspecto que se materializa con una estructura de acero de gran complejidad.

 

 

_ ¿Siempre consideraron mantener la casa previa? ¿Qué valoraron de la misma que ameritó su conservación?

Curiosamente, pese a lo particular de la casa, se hicieron las consultas pertinentes y esta no contaba con ningún grado de protección. De todas maneras, desde el inicio la casa y el “Magnolio”, el único árbol prexistente que posteriormente da nombre al edificio, se decidieron mantener. Siempre referimos al “principio de continuidad”, una idea muy linda enunciada por Aldo Rossi que habla de capitalizar la energía previamente desplegada. Si bien hay en ocasiones que no es posible trabajar con lo prexistente, es un tema al que le prestamos mucho interés.

_ ¿Algún material o técnica originales o no tan vistos localmente que puedan apreciarse en el edificio?

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“Creo que lo que más distingue nuestro trabajo no es la originalidad de las cosas o materiales en si, sino la manera en como elementos cotidianos y ordinarios son dispuestos de manera extraordinaria”.

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_ ¿Cuál fue el alcance de tu actuación?

Como mencionaba anteriormente, por mi parte estuve a cargo de la realizacion del proyecto, para el proyecto ejecutivo se incorpora el arquitecto Rafael Solano, y para la administración de obra sumado a Rafael Solano, incorporamos a la arquitecta Fabiana Ruocco.

 

 

 

Proyecto: Arq. Pedro Livni
Ubicación: Pablo de María 1015, Montevideo.
Proyecto de documentación: Arqs. Pedro Livni + Rafael Solano
Dirección de obra: Arq. Pedro Livni
Administración de obra: Arqs. Rafael Solano + Fabiana Ruocco
Proyecto de estructura: Ing. Alberto Catañy
Proyecto de sanitaria: Arq. Ana Rodrigo
Asesoría acústica: Arq. Gonzalo Fernández
Asesoría en audio e iluminación: Gerardo Fernández
Proyecto de aire acondicionado: MED
Gestoría: Calina Maynard
Área conservada: 270 m2
Área nueva: 900 m2
Fotos: Javier Agustín Rojas

 

 

 

 

 

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