Por qué es importante el reconocimiento del Premio Pritzker al estudio Lacaton-Vassal

20/03/2021 | Actualidad

Por qué es importante el reconocimiento del Premio Pritzker al estudio Lacaton-Vassal

20/03/21 | Actualidad, Arquitectura

Por qué es importante el reconocimiento del Premio Pritzker al estudio Lacaton-Vassal

20/03/21 | Actualidad, Arquitectura

 

Que este año el máximo premio de la arquitectura global haya galardonado al estudio del matrimonio francés, Lacaton-Vassal, no solo habla del reconocimiento a un trabajo incesante y coherente que desde hace más de 30 años prioriza el impacto medioambiental -cuando la sustentabilidad aún no era moda-, sino que significa un quiebre en cuanto a la consagración de una arquitectura funcional, austera, reflexiva y responsable que en el nuevo siglo reclama a gritos su lugar.

 

………………………………………………………………..

 

Muchos se habrán sorprendido cuando el 16 de marzo se anunció a los ganadores del Premio Pritzker de Arquitectura 2021, Anne Lacaton y Jean-Philippe Vassal. Y es que lo que resulta novedoso es la mirada con la que se ha apreciado el camino que estos arquitectos vienen recorriendo desde sus primeros pasos en el mundo profesional, manteniendo una premisa clave que define todos sus proyectos por igual: nunca demoler. A través del diseño de viviendas sociales y privadas, instituciones culturales y académicas, desarrollos urbanos y espacios públicos, Lacaton y Vassal emprenden intervenciones para actualizar la infraestructura preexistente y priorizar el enriquecimiento ambiental, social y económico con ánimos de contribuir al ciclo evolutivo de toda ciudad. Previamente distinguidos con el Premio Schelling (2009) y el Mies van der Rohe (2019), entre otros, su trabajo refleja el espíritu democrático de la arquitectura en tanto herramienta que permite resolver problemas y limitaciones a través de la restauración, sin por ello dejar de innovar.

 

House in Bordeaux (ph Philippe Ruault)

 

“La transformación es la oportunidad de hacer más y mejor lo que ya existe. El derribo es una decisión de facilidad y de corto plazo. Es un desperdicio de muchas cosas: un desperdicio de energía, un desperdicio de material y un desperdicio de historia. Además, tiene un impacto social muy negativo. Para nosotros es un acto de violencia”. Lo que en palabras de Lacaton y Vassal puede sonar transgresor en tiempos en los que la sostenibilidad es marketing, se convierte en un concepto verdaderamente auténtico cuando ya en la década del 80 aparecen en Nigeria algunas de las premisas que definen su identidad arquitectónica: el lujo de la simplicidad, el respeto de lo heredado, la economía de los recursos y el uso de materiales ecológicos son el leiv motiv de sus trabajos.

 

 

 

El hecho de que el mayor honor de la arquitectura haya distinguido a esta pareja habla de un cambio de perspectiva que aplaude lo singular y acompaña la evolución, pero a su vez de una cierta autocrítica que por el espejo retrovisor ve cómo tradicionalmente se ha distinguido a la arquitectura del espectáculo, ignorando el 90% restante de lo que se ha construido en el mundo y dejando de lado los desastres energéticos, los problemas urbanísticos, las inversiones millonarias y la incoherencia social que trae aparejada la construcción de edificaciones cuyo fin primero es el impacto visual per se. En otras palabras, el anuncio de Tom Pritzker no hace más que dar paso a una arquitectura concebida como reactivación de comunidades, que utiliza estructuras en desuso para modernizarlas a través de una asignación inteligente de recursos sostenibles acordes a las necesidades de las personas. Esa es la arquitectura de valor que se requiere para franjas de público mucho más amplias que los modelos idílicos que colman las revistas. Haciéndonos de las palabras del propio Lacaton: “La arquitectura no debe ser demostrativa o imponente, sino algo con la capacidad de sostener silenciosamente la vida que tendrá lugar dentro de ella”.

 

House in Bordeaux (ph Philippe Ruault)

 

El diálogo que Lacaton-Vassal propone entre lo antiguo y lo nuevo amplía el ecosistema arquitectónico, alargando la longevidad de las construcciones y creando espacios que respetan el entorno. Las utopías modernistas de mejorar la vida de muchos se revitalizan a través del trabajo de este estudio que, desde su fundación en 1987, responde a las emergencias climáticas, ecológicas y urbanísticas de los tiempos que corren. “Ya sea por motivos sanitarios, políticos o sociales, es necesario crear un sentido de colectividad. Como cualquier sistema interconectado, ser justo con el medio ambiente y con la humanidad, es ser justo con la próxima generación. Lacaton y Vassan son radicales en su delicadeza y audaces en su sutileza, equilibrando un enfoque respetuoso pero directo del entorno construido”, comentó Alejandro Aravena, presidente del jurado del Premio Pritzker, integrado por otros grandes referentes de la arquitectura como Barry Bergdoll, Deborah Berke, Martha Thorne, Wang Shu y Stephen Breyer.

 

 

 

Este enfoque resulta en numerosos proyectos innovadores en Europa y África Occidental, que incluyen importantes obras como la transformación de un antiguo hospital en un edificio de media altura en París, edificios de uso mixto que ofrecen espacios hoteleros y comerciales en Toulouse, residencias unifamiliares y viviendas sociales en varias ciudades de Francia, apartamentos privados y oficinas en Alemania, Suiza y Bélgica, entre otros tantos. Dentro de sus trabajos más reconocidos destaca la remodelación del Palais de Tokyo en París, en 2012, con una ampliación del museo de más de 20 mil metros cuadrados a partir de la creación de un nuevo espacio subterráneo que permitió ampliar galerías y crear variedad de entornos físicos.

 

Palais de Tokyo

 

Su aplicación inicial de tecnologías de invernadero para crear condiciones bioclimáticas fue en Lapatie House en Francia, instalando paneles de policarbonato transparentes y retráctiles orientados al este para que el sol ilumine toda la vivienda, ampliando sus espacios interiores comunes para crear microclimas ajustables y deseables. Otro proyecto aplaudido fue la construcción de una residencia privada en la bahía de Arcachon en Cap Ferret, Francia, donde en lugar de talar los 46 árboles nativos, elevaron los pilares de la casa que se va entrelazando con los troncos mimetizándose con el entorno vegetal.

 

Latapie House (ph Philippe Ruault)

 

Cap Ferret House (ph Lacaton-Vassal)

 

En una escala mayor, junto a Frédéric Druot, el estudio intervino La Tour Bis le Pretre de Paris, un proyecto de vivienda urbana de 17 pisos construido en los años 60. Allí, se aumentaron los metros cuadrados internos mediante la eliminación de paredes y la ampliación de la huella del edificio para formar balcones bioclimáticos. Las salas de estar antes limitadas se extendieron a nuevas terrazas como espacio flexible, con grandes ventanales hacia la ciudad.

El resultado de todos estos trabajos no solo es la actualización estética sino el perfeccionamiento de la experiencia de quienes habitan o visitan esos lugares. Esto se logra a partir de un poderoso sentido del espacio que propicia una arquitectura tan fuerte en sus estructuras como en sus convicciones. A lo largo de su carrera, esta dupla francesa ha rechazado propuestas que exigían la demolición de viviendas sociales, para dar bienvenida a proyectos que en cambio habilitan un diseño de adentro hacia afuera. La transformación de las 530 unidades de tres edificios en el Grand Parc de Burdeos, se llevó a cabo sin desplazar a sus residentes durante la construcción, mejorando las funciones técnicas y agregando espacios generosos y flexibles a cada unidad. Este ejemplo no tiene que ver nada más con un aspecto ecológico de preservar lo viejo para que conviva con lo nuevo, sino también con un aspecto humano: “Fuimos a lugares donde se habían demolido edificios y conocimos a familias que estaban apegadas a su vivienda, aunque la situación no fuera la mejor”, dice Vassal. Proporcionar bienestar físico y emocional también ha sido intensional en sus trabajos.

 

Grand Parc, Social Housing (ph Philippe Ruault)

 

La arquitectura de Lacaton-Vassal es radicalmente transformadora porque resuelve algunos de los grandes problemas actuales de la sociedad. Y en este marco, la elección del Premio Pritzker es radicalmente importante porque señala el camino a seguir en el ámbito práctico y también académico. Una arquitectura hasta ahora devaluada, pensada para el usuario, sostenible y económica, consciente y reflexiva, logra con este galardón el reconocimiento -un tanto tardío- y la visibilidad que toda apuesta necesita para trascender. Reconstruir en lugar de destruir. Ahorrar en lugar de gastar. Claves para entender la arquitectura del futuro.

 

 

 

Lacaton es profesora asociada de Arquitectura y Diseño en el Instituto Federal Suizo de Tecnología ETH Zurich y profesora invitada de la Universidad Politécnica de Madrid en el Máster en Vivienda.
Vassal es profesor asociado en la Universidad de Künste de Berlín y anteriormente fue profesor en la Escuela de Artes Peter Behrens de la Universidad de Ciencias Aplicadas en Alemania y la Escuela Nacional Superior de Arquitectura de Versalles en Francia.
Juntos tienen su estudio con base en París y han sido profesores visitantes en la Universidad de Sassari en Alghero (Italia) y el Instituto Federal Suizo de Tecnología.

 

 

Fuente: www.pritzkerprize.com / “Lacaton-Vassal ganan el Premio Pritzker con una arquitectura que certifica el cambio” (16/03/2021), www.elpais.com
Créditos fotográficos: Philippe Ruault / Lacaton-Vassal / Pritzker Prize / ArchDaily

 

 

Compartí en las redes